Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Gueorgui Pinkhassov. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gueorgui Pinkhassov. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de mayo de 2018

Fotografías en modo libro abierto


La calle en su devenir constante de movimientos es siempre distinta, diferente aunque sea la misma esquina de tu barrio. La luz siempre es diferente, la gente que va y viene cambia cada día. Esa incertidumbre y la constante transformación de las cosas en un espacio público es un menú muy atractivo para cualquier fotógrafo urbano exigente.


(c) Gueorgui Pinkhassov

En ese contexto, una forma bastante práctica de organizar los elementos para darle dinamismo y profundidad de campo a la instantánea es a base de triángulos del cual ya hablamos en varias ocasiones en este blog. Para los coloristas, triangular colores es una forma habitual de generar una composición potente y dinámica.


(c) Nikos Economopoulos. Ghana, 2017

Otra forma práctica cuando no hay mucho tiempo para organizarse (porque las cosas en la calle ocurren muy rápido y son imprevisibles) es intentar organizar la composición como si se tratara de un libro abierto.




Donde el lomo (imaginario) esté centrado y que divida, de alguna manera, la instantánea de dos partes iguales.
Veamos otro ejemplo, de este gran maestro que es el fotógrafo griego de Magnum:


(c) Nikos Economopoulos. México, 2017





Todo ello, “triángulos” y “libros abiertos” son mucho más prácticos de organizar cuando intentas ver la escena, de frente,  como si estuvieras ante una obra de teatro y tú,  "desde la primera fila", intentas componer. 





Todo es una cuestión de como te posicionas mientras deambulas por la calle. No es una tarea sencilla pero con trabajo y dedicación se logra observar "desde el lomo de un libro abierto y a base de triángulos". Todo es una cuestión de geometrías...





Hasta pronto!



Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

miércoles, 7 de febrero de 2018

Composición, color e intuición


De una manera muy prosaica, podría definir a la composición como “el alma poética” del fotógrafo. Un lugar muy íntimo y intuitivo entre el entorno y el creador visual.
A veces, como hoy, y para desafiar la lógica de los libros de composición, me contento con citar algunas opiniones de fotógrafos que han marcado la evolución de la fotografía a color de las últimas décadas.

“Siento el espacio, la luz, el color, la forma y la escena simultáneamente. No estoy pensando, estoy sintiendo la calle. Para mí, el color no se trata solo de color, la luz no es solo luz, el espacio no es solo espacio, la forma no es solo forma. Estoy intrigado con el tenor emocional y sensorial de estos elementos” señala Alex Webb en un reportaje para Lens.


(c) Alex Webb

"No hay historia. Es sólo una cuestión de formas y de luz” cuenta Harry Gruyaert en British Journal of PhotographyMis imágenes son pura intuición. No hay concepto. Me fascina el milagro donde las cosas se unen de una manera y tiene sentido para mi. Así que en todo ello, hay muy poco pensamiento”.


(c) Harry Gruyaert. Essaouira, década del '70 del siglo pasado

“En el fondo para mi, la fotografía es ante todo una cuestión de proporciones” Gueorgui Pinkhassov.


(c) Gueorgui Pinkhassov

“Lo que realmente importa en una fotografía (a color) es lo que el fotógrafo desea expresar: la imagen debe expresar su opinión. A veces otros pueden enamorarse de su pensamiento, y pueden decidir usarlo y difundirlo” comenta Franco Fontana en Italian Ways


(c) Franco Fontana


“Sé que están ahí, los ángulos y las composiciones”- comenta William Eggleston a New York Times Magazine- “Cada pequeña cosa funciona con todos los demás allí. Todas esas imágenes están compuestas. Son pequeñas pinturas para mi”.


(c) William Eggleston

Hasta pronto!


Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

miércoles, 17 de enero de 2018

El caos y el orden en Pinkhassov

Hace poco me llegó a casa un pequeño libro: Une promenade à la Défense con fotografías de Gueorgui Pinkhassov. Un libro dificil de conseguir y bastante desconocido de su trabajo (creo que realizado por encargo editorial). Y que me parece bastante ilustrativo para hablar un poco,  en este post,  del fenómeno del caos  en las grandes ciudades contemporáneas visto por un fotógrafo.


(c) Gueorgui Pinkhassov. Défense, Paris, 1992

Si Lee Friedlander me pareció el fotógrafo más modernista de su generación; Pinkhassov sería su alumno más aventajado. Su forma de observar, como es el caso de este trabajo realizado en la Défense de Paris, me parece un punto de inflexión en la forma de observar las ciudades e inauguró una gran tendencia en la fotografía de calle contemporánea.


(c) Gueorgui Pinkhassov. Défense, Paris, 1992

Ya lo habían adelantado a principios de siglo Theo van Doesburg con su modelo de la contracomposición (las diagonales dominan el espectro de las ciudades) y luego la escuela de la New Bauhaus (con Harry Callahan, Aaron Siskind y Ray Metzker a la cabeza).
Sin embargo, Pinkhassov va un poco más allá ya que sus imágenes describen el desorden y la incertidumbre de una manera, digamos, más acorde a los tiempos que corren y, a su vez, cotidiana.


(c) Gueorgui Pinkhassov. Défense, Paris, 1992


Las fotografías de este trabajo me transmiten la sensación que las formas del caos se corresponden al desorden, imprevisión, individualidad; pero también transitoriedad y fluidez de la vida cotidiana en un contexto de perfección, orden y control de la espera pública como es el caso de este barrio emblemático del Paris contemporáneo.


(c) Gueorgui Pinkhassov. Défense, Paris, 1992

Un trabajo muy recomendable , con una composición invadida por diagonales y asimetrías, que explora otras lógicas de aproximación al fenómeno del caos de la arquitectura contemporánea.
Hasta pronto!


Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

miércoles, 10 de enero de 2018

Territorio e identidad nocturna

(c) Vincent Van Gogh. Arlés 1888
Vincent Van Gogh siempre se sintió atraído por las luces nocturnas. Intentó plasmar, de una manera magistral, con singular impresionismo las distintas temperaturas de color que ofrecía la noche. La agitación nocturna le ofrecía una caleidoscópica visión, muy propia de la creatividad del holandés; y nos descubrió una impresión como soñada de un espacio público rodeado de siluetas extrañas, reflejos bucólicos y lo más importante: profundidad de campo a través del juego vertiginoso de colores cálidos y fríos.
Esa esencia impresionista de Van Gogh no sólo resultó atractiva para muchos fotógrafos que encontraron la noche y el color a dos aliados contundentes de potencia visual. También estimuló a reflexionar sobre las historias que pasan en los espacios públicos que sólo ocurren cuando llega la noche y ese doble juego resultó muy tentador.


Las luces cambian, caliente o fría, chocando bellamente en una combinación de temperaturas de color” sugiere Patrick Sachmann con respecto a su proyecto Un Jour, La Nuit. 


(c) Patrick Sachmann. Paris, 2005


“Esta serie también está influenciada por ideas de territorio e identidad: una identidad nocturna que se sitúa en la fugacidad, en la calidad fugaz del momento”.

Por otro lado, esa búsqueda de impresionismo nocturno le viene al dedillo a Gueorgui Pinkhassov para explorar la dramática historia de los indocumentados y refugiados ilegales que sobreviven en las afueras de Paris.



(c) Gueorgui Pinkhassov. Paris, 2016


Desde atrás de las ventanas de los autobuses, y con la noche como protagonista,  Carlos Prieto descubrió, a través de este proyecto,  una Barcelona muy diferente a la ciudad que todos estamos acostumbrados a ver, lejos de los estereotipos,  entre juegos de neones, peatones y colores.


20170213
(c) Carlos Prieto. Barcelona, 2017

Hasta pronto!


Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

miércoles, 18 de octubre de 2017

El guiño cómplice de tu propia sombra


Siempre se aprende de los grandes fotógrafos. Nunca me canso de repetirlo en mis talleres: para entender el lenguaje fotográfico hay que observar con lupa como construyen sus imágenes los buenos fotógrafos. Y todo ello, no sólo sirve para asimilar distintas variantes compositivas para resolver problemas visuales que se avecinan a través del rectángulo de tu cámara. También sirve para tener una base, un criterio e ir un poco más allá y no aburrirse en el mero intento de “copiar” y “copiar” lo mismo, siempre.
Las influencias son buenas para capitalizar ciertos argumentos visuales y hacerlos tuyos.  En ese sentido, tengo un agradecimiento profundo con Lee Friedlander.


(c) Lee Friedlander

Ya que gracias a sus trabajos de autorretratos y sombras pude entender que, a veces, tu propia sombra, puede, entre otras cosas, darle un equilibrio a tu composición y “algo más”.


(c) Gueorgui Pinkassov

Ese equilibrio de tu propia sombra constituye un buen recurso compositivo para que no se caiga tu imagen y llene espacios que quedarían demasiado vacíos. 


(c) René Burri


Y no no sólo eso, tu propia sombra puede generar un guiño a la lectura visual de la imagen. Y ese recurso compositivo es esclarecedor.


(c) Lee Friedlander


La simple presencia del fotógrafo a través de su sombra es interactiva, la percibo como una intromisión necesaria para el buen desarrollo de la escena. En ese sentido, cuando se produce, esa yuxtaposición me parece maravillosa, íntima y nos recuerda que somos parte de la escena y, no sólo ser un extraño desde atrás de la cámara.




Hasta pronto!


Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

lunes, 20 de febrero de 2017

Las influencias siempre son bienvenidas


Siempre es bueno y saludable recibir influencias de alguien y lo digo como algo constructivo y superador. Nada nace porque si, nada evoluciona porque si. Siempre existen influencias para poder situarte y desde allí progresar no como un copista, sino como un creador de tu propio universo, cimentado por el conocimiento heredado. 
Y en esta suerte de pequeña reflexión con respecto a los “homenajes” que le debemos a nuestras influencias me gustaría nombrar a Andrei Tarkovski.

Tokio 1996 (c) Gueorgui Pinkhassov

En el mundo de la fotografía es por todos conocido que la visión del gran cineasta ruso Tarkovski sirvió y sirve de inspiración a Gueorgui Pinkhassov. Una relación muy estrecha que comenzó luego que el fotógrafo viera las primeras secuencias de Solaris (1972).





Las inquietantes atmósferas y la siempre latente sensación que algo extraordinario, mágico puede pasar dejó una impronta espiritual importante en las fotografías de Pinkhassov .


(c) Gueorgui Pnkhassov

La idea de un sugerir constante, de hurgar en un “detrás de lo visible” es una permanente búsqueda que ha creado una escuela en la estética del fotógrafo de Magnum.


(c) Gueorgui Pinkhassov


También es por todos conocidos (en el cine)  que también sirvió de inspiración a otros directores como Lars Von Triers especialmente en el uso de planos inesperados, de crear atmósferas teatrales en la espontaneidad de lo real como en la combinación de encuadres psicológicos de planos cortos y largos.


TARKOVSKY / VON TRIER - Le Maître et l'élève from Titouan Ropert on Vimeo.



En general, es por todos conocido (en cualquier fase de la vida) que las influencias son saludables. Sólo hay que tener la mente y el corazón siempre abiertos.
Hasta pronto!



Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

lunes, 20 de junio de 2016

La noción del tiempo


 A propósito de un libro que adquirí hace poco: La Pell de Catalunya;  en donde se mezclan,  con audacia e inteligencia,  fotografías a color de Oriol Alamany y, blanco y negro de Kim Manresa;  me llevan a reflexionar otras cosas sobre esta vieja entelequia que ha marcado la historia visual de la fotografía.


página del libro La Pell de Catalunya ( La Magrana / National Geographic 2007)

A muchos entusiastas les sigue creando problemas e interrogantes a la hora de decidirse por uno o por el otro. ¿qué lenguaje cromático elijo a la hora de hacer un trabajo fotográfico?; ¿por qué decido que la fotografía tiene que ser en blanco y negro o en color luego en la edición?.


página del libro La Pell de Catalunya ( La Magrana / National Geographic 2007)

En lo particular, y lo digo como un colorista convencido, trabajar con uno o con el otro, se debe decidir a priori, en la previa a un proyecto, de esa manera uno se vuelca en el trabajo con la plena seguridad de observar el entorno con total libertad creativa.
Si en Henri Cartier Bresson, un convencido monocromático, es una cuestión de geometrías y de captura del momento;  para Gueorgui Pinkhassov, otro convencido colorista como yo, cree que el juego y los matices de la luz son los elementos que le interesa transmitir. Dos formas antagónicas de hacer fotografías sobre, por ejemplo, París.


© Henri Cartier Bresson                                                                            © Gueorgui Pinkhassov

Ya hablé largo y tendido sobre estos temas en un post de Miradas Cómplices,  el mes pasado. Pero ahora quiero referirme brevemente a la noción del tiempo,  que el libro Pell de Catalunya me hace reflexionar.
Y todo esto lo digo en un momento, el actual, marcado por el uso del color digital;  y que no es secundario pensar en una reactualización de imágenes en blanco y negro que sigue manteniendo intacto su papel “más artístico” y que pregonan muchas escuelas de fotografía.
La noción del tiempo y según que elección de color hago, lo expreso de una manera diferente. Vamos a los ejemplos del libro mencionado.
Para mi, las fotografías en blanco y negro trabajan, en este caso con una  noción marcada de “pasado” ; en cambio, con el color se expresa la “cercanía”, el presente.


página del libro La Pell de Catalunya ( La Magrana / National Geographic 2007)

En ese sentido y para hilar más fino, el blanco y negro me transmite una “atemporalidad latente” frente a la cercanía del futuro en el color.


página del libro La Pell de Catalunya ( La Magrana / National Geographic 2007)

Así, las fotografías de Manresa me llevan con más fuerza a pensar en algo lejano; en cambio, las de Alamany me plantean la lejanía como algo presente gracias al juego de luces mediterráneas, una característica de siempre que la puedo disfrutar ahora en esa región.


página del libro La Pell de Catalunya ( La Magrana / National Geographic 2007)

Más adelante, hablaremos de otros matices en esta eterna rivalidad entre los dos lenguajes. Hasta pronto!!


Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

miércoles, 1 de junio de 2016

La contracomposición del encuadre

Desde hace un buen tiempo, estoy preocupado por las distintas posibilidades compositivas que brinda el rectángulo de la cámara. Son esos aspectos formales que pueden ayudar a encontrar otras variantes y así potenciar el impacto visual y la coherencia narrativa de la serie o el proyecto fotográfico. Un lugar idóneo para hacerlo son los talleres intensivos y allí hablamos mucho con los participantes de las diferentes posibilidades de composición.
Últimamente intento reflexionar sobre el uso adecuado de diagonales para dinamizar espacios. Hemos hablado de encuadrar a partir de los bordes, de triángulos, de diferentes usos de planos. Y ahora podemos incluir a los esquemas formales de composición a los ordenados en zigzag que el arquitecto y teórico holandés Theo Van Doesburg había llamado contracomposiciones.



La pintura de Van Doesburg rompe con la asimetría y ritmo de Piet Mondrian e ilustra perfectamente esas posibilidades abiertas por la dirección diagonal, planos inclinados y la inclusión de colores primarios y complementarios. 





Un buen juego de seducción para la nueva composición y que estimuló al expresionismo abstracto en los años '50 del siglo pasado y de la que se beneficiaron fotógrafos coloristas como Ernst Haas.


Nueva York 1953 © Ernst Haas


Nueva York años '70 © Ernst Haas

El uso de contracomposiciones destruye el equilibrio de lo horizontal y vertical produciendo dinamismo y tensión como puede observarse en el trabajo en blanco y negro: Women are Beautiful de Garry Winogrand.


© Garry Wingrand

O en el cromatismo de Gueorgui Pinkhassov.


© Gueorgui Pinkhassov

En la fotografía urbana la tendencia al desorden se acentúa y los centros de atención se multiplican y el uso de diagonales entre colores fuertes y débiles crean una dinámica cromática interesantes.


© Gueorgui Pinkhassov

Sthepen Shore lo utilizó mucho en su proyecto Uncommon Places para acentuar el movimiento de espacios intermedios en donde el movimiento era escaso.


1976 © Sthepen Shore

Algo así ocurre con la fotografía del film de Wim Wenders: Paris Texas.


fotograma del film de Wim Wenders

O en Joel Meyerowitz y su Cape Light (1979).


© Joel Meyerowitz

En todo ello,  el marco desempeña un papel completamente activo en la articulación de las fuerzas  de la contracomposición.
Hasta pronto!




Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

lunes, 16 de mayo de 2016

Aprender a ver

El otro día, durante un taller en Girona, uno de los participantes me dijo abrumado que no veía nada en la calle. Me tomé un momento para responderle, y le dije que la única manera era tener paciencia y que se dejara llevar por cualquier elemento urbano que le suscitara interés. Pero, ¿cómo encontrarlos?, le pregunté sin esperar respuestas en lo inmediato.
En primer lugar, le dije que lo más importante de la cámara era su propio cerebro. Lo que tenemos en la cabeza, nos dará la primera aproximación de lo que buscamos en la calle.
Le dije también, que antes de hacer fotos,  buscara fondos. A partir de allí, podría potenciar algunas escenas callejeras.


© NIkos Economopoulos

© Ray Metzker

Así, a medida que caminábamos por las pintorescas calles de Girona atestadas de gente ( Festival Temps de Flors) le comenté que intentara armar (con esos elementos urbanos de interés) triángulos. Eso le daría cierto dinamismo a las escenas.


© Gueorgui Pinkhassov



© Joel Meyerowitz




Y también le comenté que no intentara describir todo a través de una imagen. Que intentara sugerir, que cortara cabezas, cuerpos, mampostería urbana. El resto se encargará el observador de tu imagen. Es bueno dejar librado a la imaginación, ciertas cosas que se insinúan en la fotografía.


© Harry Gruyaert
© Jeff Mermestein


Por último, le dije que tenía que equivocarse mucho. Es la única manera de mejorar: a través de los errores y la autocrítica. Y todo ello, acompañado de mucho trabajo. Entender la melodía secreta de las calles junto con una cámara, requiere tiempo y gastar zapatillas.


© Jeff Mermelstein


Y cuando regrese a su casa, que no se olvide de mirar buenos libros de fotografía de autor. Allí se encuentra buena parte de la cultura visual; tan amenazada por el “tsunami de ruido” actual que domina las redes sociales que no educan y sólo deforman la verdadera esencia de la fotografía.
Hasta pronto!



Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!