Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

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miércoles, 18 de octubre de 2017

El guiño cómplice de tu propia sombra


Siempre se aprende de los grandes fotógrafos. Nunca me canso de repetirlo en mis talleres: para entender el lenguaje fotográfico hay que observar con lupa como construyen sus imágenes los buenos fotógrafos. Y todo ello, no sólo sirve para asimilar distintas variantes compositivas para resolver problemas visuales que se avecinan a través del rectángulo de tu cámara. También sirve para tener una base, un criterio e ir un poco más allá y no aburrirse en el mero intento de “copiar” y “copiar” lo mismo, siempre.
Las influencias son buenas para capitalizar ciertos argumentos visuales y hacerlos tuyos.  En ese sentido, tengo un agradecimiento profundo con Lee Friedlander.


(c) Lee Friedlander

Ya que gracias a sus trabajos de autorretratos y sombras pude entender que, a veces, tu propia sombra, puede, entre otras cosas, darle un equilibrio a tu composición y “algo más”.


(c) Gueorgui Pinkassov

Ese equilibrio de tu propia sombra constituye un buen recurso compositivo para que no se caiga tu imagen y llene espacios que quedarían demasiado vacíos. 


(c) René Burri


Y no no sólo eso, tu propia sombra puede generar un guiño a la lectura visual de la imagen. Y ese recurso compositivo es esclarecedor.


(c) Lee Friedlander


La simple presencia del fotógrafo a través de su sombra es interactiva, la percibo como una intromisión necesaria para el buen desarrollo de la escena. En ese sentido, cuando se produce, esa yuxtaposición me parece maravillosa, íntima y nos recuerda que somos parte de la escena y, no sólo ser un extraño desde atrás de la cámara.




Hasta pronto!


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viernes, 19 de diciembre de 2014

Las mujeres de Saúl Leiter

“Cuando no sabemos por qué el fotógrafo ha tomado  una foto y cuando no sabemos lo que estamos buscanco en ella,  de repente descubrimos algo que empezamos a ver. Me gusta esa confusión” Saúl Leiter

© Saúl Leiter. Tapa en Harper's Bazaar 1959


Antes de hablar de las mujeres que tan bien retrató este buen amigo fotográfico del alma, Saúl Leiter; quiero recordar que cuando Edward Steichen  incluyo en 1953 unas 23 fotografías de Leiter en una exposición denominada: Always the Young Stranger,  en el  Museo de Arte Moderno (MOMA) no sabía que estaba forjando a uno de los fotógrafos más personalísimos, finos y abstractos en el color contemporáneo.

© Saúl Leiter. Tapa en Harper's Bazaar, abril 1961

Y ese detalle no pasó inadvertido para el director artístico Henry Wolf, que a fines de esa década,  introdujo a Leiter en el mundo de la fotografía de moda y comenzó a publicar su obra en Esquire y Harper’s Bazaar. 

© Saúl Leiter. Tapa en Harper's Bazaar, agosto 1963

© Saúl Leiter. Interior en Harper's Bazaar, junio 1961


Y durante los siguientes 20 años realizaría una original y pionera obra de autor como  fotógrafo de moda y publicó en las mejores revistas del mundo como Vogue, Show, Elle, Queen o Nova.

© Saúl Leiter. Tapa en Vogue 1966


“Considero que la fotografía de moda debería tener un puesto de honor en la historia de la fotografía y que el fotógrafo no necesita excusas para practicarla. Para mí fue una manera de ganarme la vida. Tenía que pagar la factura de la luz y el alquiler, y necesitaba dinero para comprar comida” señaló Leiter en el documental In No Great Hurry.

© Saúl Leiter. Interior en Harper's Bazaar, 1958

De alguna manera, creó una tendencia de composición que sobrevuela en la atmósfera a color de la fotografía contemporánea. Y ese es su gran legado y homenaje para la posteridad.
Buen fin de semana!




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