Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

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lunes, 21 de mayo de 2018

Siempre volvemos al rojo…


“Cuando veo una masa de color <rojo> se me ponen tiesas las orejas, sé que el éxito de cualquier fotografía que haga, independientemente del motivo sobre el que esté trabajando, va a depender de cómo utilice ese color en la construcción de la imagen”
Cristobal Hara


(c) Henri Matisse. La habitación roja, 1908

Todo comenzó,  de alguna manera,  con “La habitación roja” (1908) de Henri Matisse. Un cuadro completamente novedoso para la pintura moderna y que marcó un punto de inflexión en la concepción artística del siglo XX. En esta creación pictórica, el color subordina el tema y las formas. Y en donde los planos compositivos y la profundidad de campo están superditados por el color y en especial al rango cromático del rojo, un color especialmente perseguido por el pintor y  por todos los que nos gusta la fotografía a color.


(c) Lászlo Moholy - Nagy. Chicago, 1939. Publicada en Color in Transparency (Steidl, 2006)

El rojo también fue un actor protagonista en el Instituto de Diseño de Chicago (la New Bauhaus americana) liderada por László Moholy-Nagy quien introdujo en sus programas: “Luz y Color” (Light and color) como materia de estudio, independiente del resto.


László Moholy-Nagy, Do Not Disturb, 1945, color film with sound, 19 min (excerpt) from The Moholy-Nagy Foundation on Vimeo.


De aquellos experimentos visuales, salieron grandes alumnos entre los cuales destacarían en un futuro próximo: Aaron Siskind, Harry Callahan, Ray Metzker, Yasuhiro Ishimoto o Marvin Newman por citar los más conocidos.



(c) Marvin Newman. Broadway, NY, 1954

También el rojo cobró una vida superlativa a través de los films de Stanley Kubrick.
“Los muchos significados del rojo incluyen: muerte, sangre, peligro, ira, energía, guerra, fuerza, poder, determinación…pero también pasión, deseo, amor y sexo. Todos los temas prominentes en el trabajo de Kubrick. Pero lo más importante es que la naturaleza dualística del rojo juega en toda la obra del cineasta: sexo – violencia, nacimiento – muerte, guerra – paz, miedo y deseo “ señala el joven cineasta Rishi Kaneria, creador del audiovisual que a continuación comparto con todos vosotros.


Red: A Kubrick Supercut from Rishi Kaneria on Vimeo.

Hasta pronto!



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lunes, 25 de septiembre de 2017

El color no es sólo una cuestión estética

En una oportunidad, cuando aún era un chaval, me encontré con la portada de un disco de Steely Dan que me llamó mucho la atención por lo surrealista que era y, por supuesto, por esos trazos de color rojo que me transmitían transgresión, ruptura. Algo de todo ello era, este fabuloso dúo de músicos de jazz rock,  a finales de los años ´70 del siglo pasado.


Disco que apareció por primera vez en 1978


El autor de esa obra casi pictórica no era otro que el fotógrafo Pete Turner, otro gran pionero del uso del color en la fotografía que, además de realizar “arte” en las tapas de los vinilos, publicaba sus imágenes, por ejemplo, en National Geographic.
Los ’70 fueron un punto de inflexión  para la irrupción del color en galerías, museos y edición de libros. En Europa, Harry Gruyaert, revolucionaba el purista mundo de la fotografía documental con su TV Shots. En USA, aparecía con fuerza, un grupo de fotógrafos (Joel Sternfeld, Sthepen Shore, Joel Meyerowitz, William Eggleston, Robert Walker, entre otros) agrupados bajo la denominación de New American Color Photography. Y Pete Turner se alió con Ernst Haas y Jay Maisel para crear The Space Gallery, en pleno corazón de Nueva York, y así promover la fotografía en color como una forma de arte.


(c) Pete Turner. Time Square, Nueva York, 1958

Al igual que Haas y Maisel, Turner exploró el uso del color hasta límites insospechados. En las décadas precedentes a los ’70, ideó maneras de manipular la tonalidad y saturación (a través de usos de filtros in situ) para crear una nueva dirección no sólo estética en el uso de colores primarios.


(c) Pete Turner. Texas 1974

“Nadie estaba usando fotos de color primario – señaló a la prestigiosa revista de fotografía PDN –Y la jirafa (realizada en 1964) es una combinación de magenta y rojo, una imagen muy poderosa que manipulaba el color mucho más allá de lo que pensaban los fotógrafos de color de esos momentos”. El Metropolitan Museum of Art adquirió esta fotografía en 1967. 


(c) Pete Turner. La Jirafa, 1964

Desde un principio, Turner tenía claro que el color no iba a ser usado sólo como algo únicamente estético. “Tiene que haber algo más  que color – señalaba a Nikon – tiene que haber contenido, pero el contenido es a menudo difícil de encontrar cuando se trabaja con colores altamente gráficos y diseño audaz”
“El color puede conducirte por un montón de caminos difíciles y puede estropear las composiciones porque tu ojo se desdibujará en el área de color como un imán, y eso no es bueno para la composición”.

(c) Pete Turner. Orange Wall and Wave, 2001 de su serie Walls of life


Hasta pronto!

Nota: Esta nota es mi pequeño homenaje a Turner que, hace unos días, con 83 años nos dejó un poco más solos en este mundo. 



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lunes, 18 de septiembre de 2017

Un elegante divague por la mínima expresión del rojo


A los que nos gusta el color, sabemos perfectamente la expresividad que conlleva. Por ejemplo, un color cálido como el rojo:  atrae alegría, vitalidad, movimiento, acción. Pero también expansión. Y en fotografía o pintura, la expansión de un rojo en su mínima expresividad es como un “iniciarse” en una nueva lectura de una imagen, un punto de inflexión hacia otros mundos.
Ese minúsculo punto, en especial, no distrae. Todo lo contrario, te lleva hacia el corazón mismo de la imagen y allí encuentras otros simbolismos, mucho más atractivos a la imaginación que a  la primera impresión.


(c) Jens Olof Lasthein

El rojo actúa meramente como un canalizador, por ejemplo,  en una triangulación de rojos mínimos, para expandir una historia visual. Y unas palabras “imaginadas” acechan al observador como preguntas sin respuestas. Sólo se trata de lenguaje fotográfico puro.


(c) Boris Savelev

O esa primera impresión de rojo mínimo casi imperceptible te lleva a desgranar ese monocromático paisaje urbano de colores fríos. Y te haces preguntas sobre el melancólico paisaje que no es tanto, gracias a la existencia de esa minúscula presencia de calidez.


(c) José Manuel Navia

A veces, la culminación de la mínima expresividad del rojo, puede ser el comienzo de una riqueza de sombras que enmascaran sugerentes y ambiguas historias imaginadas. Una lectura oculta  como si “la mirada del rojo” te redireccionara hacia fuera del encuadre. En ese contexto, me complace, gracias a la libertad que me da la escritura, comparar ese rojo con las miradas perdidas de los cuadros de Edward Hopper. Y en ese contexto, el rojo mínimo no me expresa vitalidad, sino una incipiente soledad.


(c) Harry Gruyaert

Hasta pronto!



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miércoles, 12 de julio de 2017

Carretera salvaje


Siempre consideré el “viajar por una carretera” como algo vital, iniciático que tiene que ver con la historia de la gente que la recorre no con el trayecto en sí. 


(c) Robert Frank. U.S. Number 61, Texas. 1955

A muchos nos pasa…..En mi caso, me crié con ese gran discurso emanado de las fauces creativas literarias de Jack Kerouac y su “En el camino”. Y de toda esa “big generation” americana que reformuló la metáfora visual del viajar por una carretera.


(c) Garry Winogrand. Utah, 1964

Y como todos sabemos, la fotografía y el cine convirtieron la carretera en un gran fondo visual de historias que se cruzan, se entrelazan,  de mucha vida y también de muerte.
Ayer, volví a ver una película de carretera (road movie) que siempre me fascinó y me parece que no envejeció en su tratamiento de planos, color, luz. Mejor dicho, cuanto más pasa el tiempo, la peli se encuentra mejor, llena de vitalidad. Me refiero a Wilt at Heart (1990) dirigida por David Lynch y que lleva el sello fotográfico de Frederick Elmes.
No deseo adentrarme en la historia, harto conocida por muchos fans de Lynch y en Internet pueden encontrar infinidad de webs con mucha información. Lo que me sigue impactando y mucho, es como trabaja Elmes: una fotografía con mucho juego de planos, en especial picados, contrapicados.

Fotograma del film Wild at Heart

 Una estética y un simbolismo con mucho "color Hopper" en varias escenas.

Fotograma del film Wild at Heart

Y también me agrada como abre plano en muchas escenas y como potencia el rojo en los encuadres carreteros, otorgando a la escena, un plus de potencia visual.

Fotograma del film Wild at Heart

Por último, me gustaría compartir con ustedes, un video que reúne secuencias de los films que participó, este gran fotógrafo cinematográfico como es Elmes.

Frederick Elmes, A.S.C from Todd Sandler on Vimeo.


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