Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

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miércoles, 1 de febrero de 2017

Un fotógrafo de verticales y planos inesperados


A través de los talleres que el fotógrafo japonés Ikko Narahara realizó con Diane Arbus en 1970, empezó a comprender la nueva fotografía documental que se estaba gestando en Nueva York.  Se familiarizó con toda esa generación liderada por Arbus, Garry Winogrand, Lee Friedlander, Tod Papageorge, Joel Meyerowitz, Willliam Eggleston y otros. Y sus proyectos y su composición comenzaron a “occidentalizarse”. 


Utah 1972  (c) Ikko Narahara

Y Narahara con el tiempo se convirtió en un referente de la fotografía japonesa en Occidente. De hecho, John Szarkowski lo invitó a participar, en 1974 a la gran expo que se montó en el Museo de Arte Moderno sobre la Nueva Fotografía Japonesa


años '50 (c) Ikko Narahara












Sin embargo, hace poco, tomé contacto con la fotografía que realizaba Narahara en el Japón de posguerra y debo confesar que  me ha sorprendido mucho. 
















Y no solo por la utilización de maravillosos planos inesperados, composiciones sugerentes, muchas verticales,  y uso de gran angular;


años '50 (c) Ikko Narahara


Narahara me sorprendió porque es improbable que tuviera influencias occidentales y que conociera a la Bauhaus, o a André Kertesz, o a los fotógrafos humanistas franceses.


años '50 (c) Ikko Narahara

Japón antes y después de la guerra estaba sumida en un gran aislamiento cultural y, además,  los nuevos fotógrafos, por razones económicas, no podían darse el lujo de viajar al extranjero y poder entrar en contacto con las grandes escuelas fotográficas.


años '50 (c) Ikko Narahara

Narahara al igual que Ihei Kimura fueron de los primeros en ir a Europa. Parte de todo ese trabajo de este gran fotógrafo japonés ( pre-viaje a Europa) se puede ver en Tokyo, the ‘50s publicado por Mole en 1998.


años '50 (c) Ikko Narahara

Hasta pronto!



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miércoles, 24 de agosto de 2016

Color y composición


En estos tiempos de saturación de imágenes, donde todo es efímero;  hay que tener una cierta presencia activa en las redes sociales y, por sobre todas las cosas:  hacer mucho “networking” para no perecer en el intento. Porque si no lo haces, serás un olvidado, un invisible o un perfecto desconocido como del que hablaré a continuación.
Me refiero al fotógrafo canadiense Robert Walker.
En las siguientes líneas,  deseo hablar sobre la composición de algunas de las fotografías que pertenecen a New York: Inside Out, publicado en 1984 por Skyline.  Un libro que posiblemente sea uno de los primeros de fotografía urbana a color que se han publicado y que se puede conseguir por poco dinero en Amazon…esto es para recordarlo..
Además de ser un verdadero manual de cómo utilizar y organizar el color para darle potencia a una instantánea;  creo que podemos aprender mucho más de este ilustre desconocido "de las nuevas generaciones de Facebook".

La elección del fondo es crucial. 

© Robert Walker


“No forman la parte importante de la escena pero condiciona la imagen, sobre todo en color...y cualquier trozo de color puro cobra un protagonismo exagerado” señala Cristobal Hara al respecto.


© Robert Walker

En esta instantánea se puede apreciar una buena organización de los colores de los vestidos conformando un triángulo de color con mucha potencia visual. Además, la elección vertical sumado al plano en picado le da un plus aún mayor.


© Robert Walker

El uso de lo que denomino "ventanas indiscretas"como si se tratara de un marco dentro del rectángulo de la cámara es un recurso saludable de composición. A eso hay que sumar la buena elección de colores primarios (verde y rojo) y secundario (amarillo). Y el fondo, por supuesto.


© Robert Walker

Otra ventana indiscreta con una gran potencia de color a través de los marcos cromáticos primarios y secundarios. "Walker captura el intrincado desplazamiento horizontal de esta superficie, el juego de colores y la composición, terciopelo de rojos profundos, azules eléctricos, verdes y amarillos intermitentes" señala William Burroughs en el prólogo del libro.


© Robert Walker

Este estar "detrás de lo visible", me sorprende mucho. Intentar "no mostrar", tapar, no dar visibilidad a ciertas formas, colores, genera una ruptura, un sugerir de otras narraciones.


© Robert Walker

La utilización de un fondo etéreo y el color rojo en su mínima expresión en diagonal, creando tensión entre una mujer sentada y otra de pie, transmite una gran potencia visual.


© Robert Walker

Estas especies de "olas rítmicas urbanas" a través de las repeticiones de las botellas rojas y con ciertas rupturas de color y líneas le otorgan a esta instantánea una gran potencia y dinamismo.



© Robert Walker

Esta imagen podría haber funcionado perfectamente en blanco y negro. Si no fuera por la brillante elección del rojo en su mínima expresión. Un recurso muy saludable de composición.



© Robert Walker

"El borde la fotografía define el contenido" decía John Szarkowski en el Ojo del Fotógrafo - "Disecciona formas familiares, y muestra su fragmento desconocido. Crea las formas que rodean objetos".  

Les recomiendo que vean el artículo que realizó Carlos Prieto sobre otro trabajo de Walker.
Un abrazo y hasta pronto!




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miércoles, 30 de septiembre de 2015

Cuestiones de exclusión y elección

El otro día, al volver a observar  El ojo del fotógrafo de John Szarkowski , me entró una gran curiosidad por el capítulo dedicado al marco (The Frame) y vale la pena reflexionar sobre su significado visual.
En fotografía, mucha gente,  y en especial desde la irrupción del mundo digital, asocia el término “frame” con cuestiones de informática o sensores de cámaras. No está mal, desde ya. Y, aunque,  históricamente,  "frame" estuvo ligado a la idea de fotograma, "los bordes exteriores de la película demarcaban lo que el fotógrafo consideraba más importante"-  señala, en el libro,  Szarkowski.

Para Szarkowski, ello es el acto central de la fotografía: de elección y eliminación: la esencia del oficio del fotógrafo.


© Burk Uzzle

“Su problema central es simple: ¿qué se incluirá, que se rechaza?  señala el gran historiador y también fotógrafo que supo ser director del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA).


© Joel Meyerowitz

 “Mientras que el dibujante comienza con el centro de la hoja, el fotógrafo comienza con el marco”. “El borde de la fotografía define el contenido.”


© Tony Ray Jones


“Aíslar yuxtaposiciones inesperadas. Al rodear dos hechos, se crea una relación.”


© Wim Wenders


“El borde de la fotografía disecciona formas familiares, y muestra su fragmento desconocido”.
“Crea las formas que rodean objetos.”


© Sergio Larraín


“El fotógrafo edita los significados y patrones del mundo a través de una trama imaginaria. Este marco es el principio de la geometría de la imagen. Es a la fotografía como el cojín es a la mesa de billar.”


© Christophe Agou

Hasta pronto!



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viernes, 28 de marzo de 2014

Un hombre intensamente privado

Era amigo íntimo de Lee Friedlander pero no pudo gozar de las mieles del éxito de este último.
Tanto Friedlander como Diane Arbus o John Szarkowski  admiraban profundamente su trabajo. Sin embargo siempre fue  un perfecto desconocido para la mayoría del mundo de la fotografía que, en vida, solo realizó una sola exposición individual.
Y,  como casi siempre pasa, el reconocimiento le llegó tarde, demasiado para poder disfrutarlo. Falleció a los 56 años en 1989 a causa del SIDA.

Kentucky 1964 © William Gedney

Se trata de William Gedney, quien , a pesar de todo,  disfrutó del estímulo que le dieron becas tan importantes como la Guggenheim o la Fullright durante la década del ’60 del siglo pasado.

Kentucky 1972 © William Gedney

 Y aunque parezca mentira y por distintos motivos, nunca pudo publicar un libro a pesar de contar con proyectos de envergadura realizados gracias a las becas. Como por ejemplo  el proyecto fotográfico sobre la vida rural en Kentucky; o el de la cultura hippie de San Francisco (fue uno de los primeros fotógrafos en retratar todo este movimiento en el mítico barrio de Haight-Ashbury)

Kentucky 1972 © William Gedney
San Francisco 1966 © William Gedney


...o como un atento fotógrafo de calle retratando diversos lugares de su New York natal, o en sus viajes por India (beca Fullright)  o Europa.

Brooklyn, Nueva York 1972 © William Gedney

New York 1969  © William Gedney
Calcutta, India 1971 © William Gedney

Hoy en día, se lo reconoce como uno de los fotógrafos documentales americanos más infravalorados de su generación.


París, 1972 © William Gedney


Irlanda 1974  © William Gedney

Antes de morir, sumido en su terrible enfermedad, le dejó todo su legado fotográfico y notas a Friedlander para que lo donara a la Universidad de Duke (Carolina del Norte) quienes manejan,  hasta nuestros días,  todo su archivo. 

New York 1960 © William Gedney

Gedney era, según la gente que lo conoció, una persona con una gran sensibilidad para revelar la vida de los demás a través de la fotografía pero, a la vez, era intensamente privado en todo lo que hacía. 


New York 1960 © William Gedney

Finalmente en el 2000 y gracias al esfuerzo en conjunto del escritor Geoff Dyer,  la fotógrafa e investigadora Margaret Sartor y el Centro para Estudios Documentales de la Universidad de Duke, salió publicado su primer y único libro:  What was true: The Photographs and notebooks of William Gedney. (Norton 2000).





En este excepcional libro de casi 200 páginas se puede apreciar  lo mejor de sus trabajos juntos con las notas que escrupulosamente esbozaba sobre los tipos de cámaras usados, técnicas de exposición y datos de lugares e historias.
Muchos de sus amigos también lo consideraban un buen narrador.
Buen fin de semana!!




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lunes, 1 de julio de 2013

Szarkowski: donde pone el ojo pone una explicación

Si hay un libro imprescindible que hable sobre la fotografía documental y que no ha envejecido ni un ápice a lo largo del tiempo, ese podría ser El ojo del fotógrafo de John Szarkowski

La historia de sus ediciones es particularmente interesante de contar.

Versión original en inglés de 1966


 Fue publicado originalmente en 1966 a partir de una gran expo realizada, dos años antes,  en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA) del cual Szarkowski era el director. 
En aquel histórico momento se presentó gran parte de la obra de Lee Friedlander, Walker Evans, Paul Strand y muchos otros.  La introducción al catálogo de la exposición es memorable y pueden leerlo en este enlace.
 Luego se reimprimió en 1980 pero no volvió a reeditarse hasta el 2007.
Por  todo ello, La Fábrica editó por primera vez en castellano este libro en el 2011. 




En El ojo del fotógrafo desfilan unas 172 fotografías y todas son en blanco y negro. Este detalle no nos debe sorprender en absoluto ya que el color, en esa época,  aún no había hecho su gran aparición y que el propio Szarkowski se encargó de introducir en el MOMA y en el mundo de la fotografía, una década después, como un vehículo idóneo de trabajo documental y también puso en valor a la fotografía japonesa en Occidente.




En el libro, Szarkowski centra su discurso  a través de cinco grandes características inherentes a la fotografía documental: la cosa en sí, el detalle, el marco, tiempo y posición aventajada.
Realmente vale la pena hacerse con un ejemplar de este libro que La Fábrica acaba de reeditar este año.
Los dejo con un video que encontré en Internet que me parece bonito de ver por las ilustraciones y por su música. Un abrazo y hasta el miércoles!


viernes, 14 de diciembre de 2012

Mark Cohen y su Wilkes Barre



Existen algunos libros de fotografía que al verlos por primera vez ,  me produjeron una suerte de encantamiento, de emoción in crescendo y también de mucha sorpresa, ya que  me daba cuenta que estaba observando algo realmente diferente, innovador en la forma de trabajar, de mirar a través de una cámara.
Ello me ocurrió muy pocas veces en la vida.
En su momento fueron Los Americanos de Robert Frank o A Day Off de Tony Ray Jones o cuando descubrí, hace unos años, el Istambul de Alex Webb, en la librería de Altair en Barcelona. Recuerdo que me pasé toda la mañana mirándolo en uno de los cómodos sofás del recinto.
Hace poco encontré otro libro que también me emocionó hasta el alma. Me refiero a Grim Street (2005) de Mark Cohen.




 Desde mi punto de vista, es un trabajo que marca un punto de inflexión en la fotografía documental, un antes y un después. 





Se me ocurre pensar que es la continuidad generacional de los grandes trabajos producidos desde los ’ 60 y ’70 del siglo pasado.


1977 © Mark Cohen

Y también me corrobora que para hacer un gran trabajo no hay que irse a ningún lado, se puede hacer en el “patio trasero de tu casa”. 


© Mark Cohen

En el caso de Cohen, el cuerpo completo de este libro fue realizado en Wilkes Barre, una pequeña ciudad  (donde nació y vive desde hace 69 años),   ubicada cerca de Nueva York. Y ese hecho hace que su  trabajo sea más  extraordinario.


© Mark Cohen

© Mark Cohen

Desde mi punto de vista, sus fotografías son intrusivas pero honestas, directas, sin ambigüedades. 

© Mark Cohen


© Mark Cohen

En una entrevista realizada por Anne Wilkes Tucker y que sale en el libro, Cohen comenta que  a menudo se metía en líos por su peculiar forma de trabajar: salía a la calle con un flash en una mano y su Leica en la otra como podrán apreciar en el siguiente video a partir del minuto 1:37. 




Cohen también comenta que varias veces la policía fue a su casa después de haber sido denunciado por vecinos debido a su “mal o incorrecto comportamiento”, recibió insultos de transeúntes o incluso amenazas de algún marido furioso por asaltar a su mujer con el flash.


© Mark Cohen

Estoy fotografiando en los patios y callejones de Wilkes – Barre y los pueblos cercanos conocidos por la producción del carbón “ señaló. “En la quinta avenida, hay un montón de gente. Pero si usted entra en un callejón en Elmira, no es lo mismo y siempre es sospechoso” admite.

© Mark Cohen

John Szarkowski descubrió por caualidad su trabajo y lo sorprendió tanto que en 1973 lo invitó a realizar su primera exposición individual en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Por último, quiero comentarles que desde el 8 de diciembre y hasta el próximo 27 de enero, las fotografías de Grim Street estarán en exhibición en la Third Floor Gallery en Cardiff (Gales)


Buen fin de semana a todos!