Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

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viernes, 29 de marzo de 2013

El ser y la nada


Hace unos días, mientras hacía mi habitual paseo por la librería Altair de Barcelona, me encontré con un pequeño libro que me gustó por la calidad de sus fotografías y por la forma que el fotógrafo diagramó el proyecto.
Se trata de El ser y la nada del fotógrafo Pedro Tzontémoc.



Publicado por Artes de México en el 2006, este libro de sólo 60 páginas y 40 fotografías es un recorrido vital y subjetivo del autor por muchos lugares y países durante más de una década (1990 – 2001).

Lisboa, Portugal 2001 © Pedro Tzontémoc

Mérida, España 20'01 © Pedro Tzontémoc


“La realidad nos ofrece más de lo que la imaginación puede elaborar” señala el fotógrafo mexicano quien con este proyecto trató de hilvanar un juego visual entre nosotros y un contexto que lo  abarca que también lo arraiga, lo sustenta y también lo empequeñece.


Guatemala 1990 © Pedro Tzontémoc



Vale la pena adentrarse en los frágiles equilibrios visuales que propone este autor en este pequeño libro. 


Venecia, Italia 2001 © Pedro Tzontémoc
Con el aporte del poeta mexicano David Huerta quien, a través del prólogo, realiza algunas reflexiones sobre la filosofía existencial, quizás el ideal acompañante para los interrogantes que plantean las fotografías.


Marsella, Francia 2001 © Pedro Tzontémoc


Un abrazo grande y buena semana santa!!

viernes, 14 de diciembre de 2012

Mark Cohen y su Wilkes Barre



Existen algunos libros de fotografía que al verlos por primera vez ,  me produjeron una suerte de encantamiento, de emoción in crescendo y también de mucha sorpresa, ya que  me daba cuenta que estaba observando algo realmente diferente, innovador en la forma de trabajar, de mirar a través de una cámara.
Ello me ocurrió muy pocas veces en la vida.
En su momento fueron Los Americanos de Robert Frank o A Day Off de Tony Ray Jones o cuando descubrí, hace unos años, el Istambul de Alex Webb, en la librería de Altair en Barcelona. Recuerdo que me pasé toda la mañana mirándolo en uno de los cómodos sofás del recinto.
Hace poco encontré otro libro que también me emocionó hasta el alma. Me refiero a Grim Street (2005) de Mark Cohen.




 Desde mi punto de vista, es un trabajo que marca un punto de inflexión en la fotografía documental, un antes y un después. 





Se me ocurre pensar que es la continuidad generacional de los grandes trabajos producidos desde los ’ 60 y ’70 del siglo pasado.


1977 © Mark Cohen

Y también me corrobora que para hacer un gran trabajo no hay que irse a ningún lado, se puede hacer en el “patio trasero de tu casa”. 


© Mark Cohen

En el caso de Cohen, el cuerpo completo de este libro fue realizado en Wilkes Barre, una pequeña ciudad  (donde nació y vive desde hace 69 años),   ubicada cerca de Nueva York. Y ese hecho hace que su  trabajo sea más  extraordinario.


© Mark Cohen

© Mark Cohen

Desde mi punto de vista, sus fotografías son intrusivas pero honestas, directas, sin ambigüedades. 

© Mark Cohen


© Mark Cohen

En una entrevista realizada por Anne Wilkes Tucker y que sale en el libro, Cohen comenta que  a menudo se metía en líos por su peculiar forma de trabajar: salía a la calle con un flash en una mano y su Leica en la otra como podrán apreciar en el siguiente video a partir del minuto 1:37. 




Cohen también comenta que varias veces la policía fue a su casa después de haber sido denunciado por vecinos debido a su “mal o incorrecto comportamiento”, recibió insultos de transeúntes o incluso amenazas de algún marido furioso por asaltar a su mujer con el flash.


© Mark Cohen

“Estoy fotografiando en los patios y callejones de Wilkes – Barre y los pueblos cercanos conocidos por la producción del carbón “ señaló. “En la quinta avenida, hay un montón de gente. Pero si usted entra en un callejón en Elmira, no es lo mismo y siempre es sospechoso” admite.

© Mark Cohen

John Szarkowski descubrió por caualidad su trabajo y lo sorprendió tanto que en 1973 lo invitó a realizar su primera exposición individual en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Por último, quiero comentarles que desde el 8 de diciembre y hasta el próximo 27 de enero, las fotografías de Grim Street estarán en exhibición en la Third Floor Gallery en Cardiff (Gales)


Buen fin de semana a todos!

miércoles, 11 de julio de 2012

Reconocer lo cotidiano




Teatro Colón, Buenos Aires 2006© Marcelo Caballero

“Siempre busco reconocer más que descubrir – señala Navia en el prefacio de su Marruecos publicado por Altair  (2003)-. Se trata de un ejercicio de reconocimiento, “reencuentro” con gentes, paisajes, lugares, pequeños objetos, con los gestos de los humildes, gestos sencillos capaces de crear un mundo, pequeños saberes que constituyen lo que somos…”
Acabo de leer este fragmento hoy a la mañana, un rato antes de armar este post.  
Debo confesar que lo encontré llevado por esas cosas del azar cotidiano. Del buscar en la biblioteca sin previo plan. Algo que siempre me agrada realizar cuando se acercan momentos importantes.


Y ese fragmento escrito por Navia, es justamente lo que siento en este momento, vísperas de mi partida. Momentos antes de mi viaje íntimo, familiar, un tanto onírico a un Buenos Aires y a una Argentina que tendrá más de reconocimiento  que de descubrimiento después de cinco años de ausencia.
A pesar que  es un tiempo perdido que nunca recuperaré; intuyo que me cruzaré con alguien, con algo, con  pequeñas cosas de ese reconocer que nos lleva a lo que somos.
 Y  a partir de ahora, como hizo Navia con su libro, intentaré llevar adelante un sencillo cuaderno bloguero de viaje de un fotógrafo.
Por último los dejo con un video de Pablo Corral Vega que justamente muestra el Buenos Aires que yo dejé allá por el 2007.
Ahora los dejo, debo preparar la mochila. Un abrazo y hasta pronto!


viernes, 30 de marzo de 2012

Dos grandes libros de viajes


Otra de mis grandes pasiones, aparte de la fotografía, es la literatura de viajes (y viajar, claro). 
No encuentro algo mejor que ir acompañado  -al visitar algún lugar, o una ciudad-  de un libro deseado, inspirado por las observaciones que hizo algún escritor a través de una prosa comprometida y entretenida de esas geografías.
Sin embargo,  hay algunos libros que, aunque no se viaje a esos destinos, merecen formar parte de cualquier biblioteca porque son algunos de los mejores escritos de viaje que se conozcan. Y esto lo digo a título personal.

El primero de esos libros que no debe faltar en ninguna estantería de casa es: Los caminos del mundo de Nicolás Bouvier. 
Publicado en lengua castellana por Península en el 2001, actualmente este libro está descatalogado y no sé porqué, a sabiendas que es  literatura de viajes de lo mejor que he leído!
El libro de este escritor, viajero y fotógrafo suizo es poesía narrativa. Bouvier compuso una de las obras de viaje más hermosa que existen. Su texto narra el periplo que en 1954 y durante 17 meses lo llevó desde la antigua Yugoslavia hasta la India en cualquier tipo de transporte y con escasos recursos económicos. Su personalísima forma de escribir y de tanto transmitir experiencias, sensaciones de tan peculiar forma de viajar, nos embriaga todos los sentidos.

Nicolás Bouvier con sólo 25 años en 1954 en un alto de ese viaje

La otra frutilla de los libros de viajes es Viaje a Oxiana de Robert Byron. 
Este libro (con prólogo de Bruce Chatwin) cuenta, con gran rigor académico, las aventuras del autor inglés por Persia y Afganistán en la década del 30 del siglo pasado en busca de los orígenes de la arquitectura islámica.
Pero no es ésta la gran virtud del libro que lo hace tan especial. Sino la formidable capacidad de observación y sentido del humor de Byron y sus anécdotas nunca caen en la trivialidad y mantiene al lector (como yo) en una permanente tensión narrativa. Otro imperdible,  no está descatalogado y puede encontrarse a un precio más que económico.


Y tras los pasos de Nicolás Bouvier, hace poco tiempo se recreó su aventura a través de un documental dirigido por Gaél Métroz y se titula: Nomad's Land. Aquí los dejo con el trailer de esta película.


Les deseo un buen fin de semana!! hasta el lunes!

miércoles, 1 de febrero de 2012

La madre de todos los viajes


Podría decirse que si: la ruta de la seda es la madre de todos los viajes desde tiempos inmemoriales y esa leyenda, ese misticismo sobre los aspectos que la rodean, siempre me fascinaron, siempre me cautivaron. Sobretodo desde el momento que leí por primera vez, siendo un adolescente, el Libro de las Maravillas de Marco Polo.
Desde ese momento,  tomé la sana costumbre de leer todo lo que se refiere a la ruta de la seda. Se convirtió en una pasión semejante a la de un coleccionista.
Sobre ella se ha dicho muchísimo a lo largo de los siglos. Quizás lo que pueda decir aquí, sea lo mismo de siempre.
Es por ello,  que hoy sólo voy a recomendarles algunos libros que,  desde mi punto de vista, están más allá de los tópicos  sobre la mítica ruta.

En primer lugar recomiendo la lectura de La sombra de la ruta de la seda de Colin Thubron. Un texto imperdible por la frescura y naturalidad que transmite la prosa de quien lo escribe y por la actualidad de sus notas a través de ese extenso viaje. El libro discurre por países islámicos de muy distinta naturaleza y se ocupa también de los cambios acaecidos en China después de la Revolución Cultural.









Otro recomendable es el excepcional trabajo fotográfico de Roland y Sabrina Michaud. En especial, aconsejo que hojeen Caravanas de Tartaria (publicado en 1985).



Y si no lo encuentran, cualquier libro de estos dos grandes fotógrafos y viajeros vale la pena observar.

Provincia de Balkh + Afganistán 1968 © Roland y Sabrina Michaud
 Para ello, pueden visitar este enlace de la web de la librería Altair donde podrán descubrir otros trabajos de esta intrépida pareja de viajeros franceses.
Por último, recomiendo el trabajo de un fotógrafo de National Geographic: Michael Yamashita y su libro La ruta de Marco Polo - Viaje de Venecia a Pekín (Blume 2004)


Este fotógrafo, a lo largo de 4 años de viaje, reconstruye los viajes de Polo y este libro realmente no tiene desperdicios tanto por el nivel de sus imágenes como por los textos históricos de Gianni Guadalupi.
Los dejó con el trailer del documental realizado por Yamashita unos años después del libro. Un abrazo y hasta el miércoles!!


viernes, 13 de enero de 2012

Voces desde una luz tórrida


Ayer mientras visitaba la inagotable librería de Altair en Barcelona, me encontré con un libro que bien vale la pena recomendar tanto por el prestigio de su escritor como por el misticismo y la magia de una ciudad de Marruecos. 
Ese mismo día, mientras volvía en tren a mi casa de Figueres,  casi devoré el pequeño libro y por eso quiero comentarles algunas primeras impresiones de todo ello.
Como todos sabemos, Canetti fue Premio Nobel de Literatura en 1981 y para los que aún no lo sepan, el escritor nació en el seno de una familia hispano – hablante (por origen materno) de judíos sefardíes en Rustchuk (Bulgaria). Todos estos ingredientes familiares lo llevaron a buscar algunos rastros del universo lingüístico hispano a través de las laberínticas calles del barrio judío de Marrakesh en 1954.

Elías Canneti- Marrakesh - 1954 . Autor de la imagen: desconocido
El libro relata esas impresiones a través de 15 relatos cortos, muy curiosos, perspicaces y abundantes de información que, desde mi punto de vista pueden ayudar al viajero actual a sumergirse en Marrakesh con un guiño clave de lectura. Canetti subraya Marrakesh de una manera personal y auténtica sobre un mundo diferente.
A través de sus páginas desfilan el mercado, el arte del regateo, el encuentro con los camelleros,  la descripción de atmósferas que de tan cotidianas, sorprenden por su significado, su importancia sobre esa sociedad.

"De mis paseos nocturnos por las callejas de la ciudad procuraba regresar por el Jemaa El Fna. Era extraordinario deambular por la plaza casi vacía. No quedaba ningún acróbata, ni bailarín, ni encantador de serpientes, ni tragafuegos" (pág 103)

Plaza Jemaa El - Fna © Bruno Barbey
"Me mezclé de nuevo con ellos y ahora si que comenzaron a agitarse de verdad. Por todas partes se apiñaban a mi alrededor, como si pudiera pasarme realmente desapercibida su decrepitud..." (pág. 65)

©  Bruno Barbey

"..Llegué a un cruce donde había numerosos judíos. El tráfico fluía entre ellos y giraba por una esquina. Vi gente que atravesaba un pasadizo que parecía excavado en el muro, y seguí tras ella. Dentro de esa especie de muralla, que lo circundaba por sus cuatros costado, se encontraba el Melah, el barrio judío.." (pág. 53)


©  Bruno Barbey


 Les deseo un buen fin de semana y hasta pronto!!