Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Michelangelo Antonioni. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Michelangelo Antonioni. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de mayo de 2015

La Notte de Harry Gruyaert


Hay films o directores de cine que marcan una época, un estilo y dejan una huella profunda en ciertos creadores visuales que ayudan, además,  a comprender la génesis de su obra. 


© Harry Gruyaert

Tal es el caso del fotógrafo de Magnum:  Harry Gruyaert quien el año pasado realizó un homenaje a Michelángelo Antonioni: Variations sous influence y confesó que el film que más le impactó del director italiano y que le dejó una huella muy profunda fue: La Notte (1961).

© Harry Gruyaert


Este film de Antonioni explora la utopía del amor, la inviabilidad de la amistad duradera, la felicidad inalcanzable de modo continuado, la soledad. Temas que Gruyaert comenzó a interesarse,  centrándose en figuras solitarias, enmarcadas por colores fuertes, cargados de emociones y composiciones psicológicas.





Por último quiero comentarles que el 15 de abril comenzó en París,  una nueva exposición de Gruyaert organizado por la Maison Européenne de la Photo.


spot publicitario de la exposición de Gruyaert


Hasta el miércoles!


Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

miércoles, 13 de noviembre de 2013

El romanticismo en las polaroids de Tarkovski

Como también lo hicieron André Kertêsz o Walker Evans, el gran director ruso Andréi Tarkovski también abrazó el uso de la Polaroid como un medio para realizar una fotografía más personal, poética, surrealista.

© Andrei Tarkovski

En 1977, su amigo y también director Michelangelo Antonioni le había regalado una polaroid que el ruso inmediatamente se puso a utilizar. Así realizó centenares de fotografías entre esa fecha y hasta muy cerca de su fallecimiento en París en 1986.

© Andrei Tarkovski


60 fotografías cuidadosamente editadas y seleccionadas a partir del archivo del Instituto Internacional Andrei Tarkovski en Florencia, fueron publicadas en formato libro en su versión inglesa por Thames and Hudson en el 2006 bajo el título Instant Light. Tarkovsky Polaroids.




Al igual que Kertész, el ruso experimentó con su propia vida y la de su entorno más personal, durante su estancia en Rusia. Tarkovski reveló en su momento que esos paisajes de niebla estaban inspirados en paisajistas románticos alemanes como Caspar David Friedrich.

© Andrei Tarkovski

También en el libro aparecen fotografías tomadas en Italia, durante los momentos libres que le dejaba la preparación de su film Nostalgia (1983)


© Andrei Tarkovski



De esa manera, estas instantáneas revelan su gran sensibilidad estética (que tanto gustaba a Gueorgui Pinkhassov, su discípulo favorito) característico de todos sus films. 
Los dejo con un video que muestra parte de este trabajo con una excelente música clásica muy a tono con la melancolía que transmiten sus fotografías.



miércoles, 8 de febrero de 2012

Transformar lo ordinario en extraordinario, lo real en surreal


En mi imaginario colectivo, la década del sesenta del siglo pasado fue una mescolanza efervescente de ideas nuevas, de psicodelia, ácidos, de Woodstock,  de hippies, de música pop, de experimento, de  protestantes de una guerra estúpida, del mayo francés, Martin Luther King,  de mensajes de paz, Bob Dylan y su blowin’ in the wind, Koudelka y su reloj de Praga. 
Los sesenta representaron para mi una década de inflexión donde los más jóvenes  comenzaron a tener más voz y voto y las ideas radicales y revolucionarias brillaron como también las utopías.

Londres 1958 - 1959 © Sergio Larraín
Dentro de ese contexto, hubo una historia que penetró transversalmente por esa década que dejó una estela mágica, sutil. 
Todo comenzó cuando, una tarde de principios de los sesenta se encontraron en un café de Montmartre de París,  el gran fotógrafo chileno Sergio Larrain con su amigo,  el escritor argentino Julio Cortázar
Allí, entre el humo y el griterío habitual de los parroquianos, Larrain le contó un extraño episodio reciente. Mientras realizaba un trabajo fotográfico alrededor de la iglesia de Notredame,  Larrain había capturado una escena imprevista de la que sólo se dio cuenta al revelar el material.

Esta historia inspiró a Cortázar para realizar un cuento que lo tituló “Las Babas del diablo”. Publicado en 1964, el cuento narra la historia de Michel, un fotógrafo de París, que acaba de presenciar un asesinato sin saberlo. Sólo se da cuenta de ello, al ampliar el negativo en su laboratorio.



Esta dicotomia realidad / ficción que se mezcla a través de una imagen es lo que Constantine Manos explica en su conferencia en la George Eastman House en el 2010: transformar lo ordinario en extraordinario, lo real en surreal . 
En ese sentido Larrain al igual que Cortázar lo habían interpretado como Manos,  esa tarde en el café de Montmartre. Y ese legado, en parte mágico y maravilloso, es la materia prima irracional, imprevisible que tienen las instantáneas y, en definitiva, la street photography.
Un tiempo después, el director italiano Michelángelo Antonioni tomó la historia del cuento para realizar Blow-Up,  un film que marco otro punto de inflexión en los sesenta en la forma de narrar cine.

Clquear en la imagen para ver el video de una escena de Blow up (1966)

Cortazar ya nos dejó hace un poco más de un cuarto de siglo. Ayer, se nos fue Larrain y este es uno de los tantos legados de este gran fotógrafo chileno que quiero compartir con vosotros.
Un abrazo y hasta el viernes!!