Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

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lunes, 9 de junio de 2014

Balada visual de un hombre anónimo


El fin de semana pasado ví el último film de los hermanos Cohen: A propósito de Llewyn Davis y realmente la peli me gustó mucho,  especialmente en lo referente a la fotografía.







El director de fotografía de este film es el francés Bruno Delbonnel y debo reconocer que me ha encantado por el buen uso del color “viejo” que recorre al film y retrotrae al ambiente,  con ese uso cromático, de los Estados Unidos de principios de los ’60. Un gran acierto aparte de toda la escenografía utilizada, muy a tono con la fotografía.
Un film que hay que ver también por su música y por todo lo que significaba el folk en una época que estaba por aparecer el gran icono de la música americana: Bob Dylan.









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lunes, 27 de mayo de 2013

Los cut – ups de William Burroughs




Si hay alguien con suficiente talento como para influenciar en la manera de escribir o componer a músicos de la talla de John Lennon, Bob Dylan, Patti Smith, David Bowie  o más adelante, Kurt Cobain, entre otros; esa persona se llama William Burroughs.

Burroughs, un ícono de la Generación Beat norteamericana, admirado como un intelectual revolucionario durante la década del '60 del siglo pasado,  estableció una nueva forma de escritura llamada cut- up.





¿qué es cut – up? 

En pocas palabras es una forma intuitiva, azarosa  de unir o encadenar elementos gráficos entre sí,  fragmentos de textos o palabras para formar estructuras narrativas abiertas con el fin de ampliar los límites del lenguaje ya sea literario o visual . 





Así Burroughs creo interesantes collages o fotomontajes como por ejemplo los que aparecen sobre y debajo de estas líneas.




De todo ello hablan las 176 páginas de un libro de reciente publicación: The art of William Burroughs. Cut-ups, Cut-ins, Cut-outs.





Paralelo a la publicación de este gran libro, se realizaron distintas exposiciones en Europa y la más reciente se realizó en el Internacional Centre of Graphics Arts en Ljubljana, Eslovenia. Por ello, los dejo con un video que muestra la expo sobre el célebre escritor americano.






miércoles, 16 de enero de 2013

Bienvenidos, poemas olvidados de Bob Dylan


Como pasa durante cada día de reyes de cada año, niños y mayores “con alma de niño” recibimos algunos regalos que, en algunas ocasiones, se aprecian mucho.
Este año, me han traído un gran libro: Fotorretórica de Hollywood, el manuscrito perdido que contiene fotografías de Barry Feinstein y poemas de Bob Dylan.




Lo más interesante de este trabajo publicado por primera vez en el 2009, es que los 23 poemas del  gran Dylan junto con una colección de fotografías de Feinstein (sobre algunos de los personajes más famosos del cine de los sesenta) habían  dormido en un cajón durante más de 45 años y fueron recuperados y publicados en este precioso libro.
Esos poemas (que Dylan olvidó a lo largo del tiempo) transmitían sus impresiones al contemplar las respectivas instantáneas.

© Barry Feinstein


La piscina de Marilyn el día de su muerte
La muerte silenció tu piscina / el día en que murió / se  cernió sobre /  sus perritos de peluche / pero no dejó ningún rastro / en su funeral.
Bob Dylan

Pastillas de Marilyn Monroe © Barry Feinstein


Todas las fotografías son el blanco y negro y retratan el ocaso de una época dorada del cine de Hollywood y aparecen personajes míticos como Judy Garland, Marlene Dietrich, Jayne Mansfield, Marlon Brando o Frank Sinatra junto con los versos inspirados de aquel joven Dylan de 1964 en estado puro y que, poco a poco, se fue convirtiendo, a fuerza de buenas letras, en uno de los mayores poetas del siglo XX.
Por último quiero compartir con ustedes un extracto del documental No Direction Home realizado por Martin Scorsese en el 2005 que muestra lo que era Bob Dylan en esa época sobre el escenario.



Hasta el viernes!!

miércoles, 8 de febrero de 2012

Transformar lo ordinario en extraordinario, lo real en surreal


En mi imaginario colectivo, la década del sesenta del siglo pasado fue una mescolanza efervescente de ideas nuevas, de psicodelia, ácidos, de Woodstock,  de hippies, de música pop, de experimento, de  protestantes de una guerra estúpida, del mayo francés, Martin Luther King,  de mensajes de paz, Bob Dylan y su blowin’ in the wind, Koudelka y su reloj de Praga. 
Los sesenta representaron para mi una década de inflexión donde los más jóvenes  comenzaron a tener más voz y voto y las ideas radicales y revolucionarias brillaron como también las utopías.

Londres 1958 - 1959 © Sergio Larraín
Dentro de ese contexto, hubo una historia que penetró transversalmente por esa década que dejó una estela mágica, sutil. 
Todo comenzó cuando, una tarde de principios de los sesenta se encontraron en un café de Montmartre de París,  el gran fotógrafo chileno Sergio Larrain con su amigo,  el escritor argentino Julio Cortázar
Allí, entre el humo y el griterío habitual de los parroquianos, Larrain le contó un extraño episodio reciente. Mientras realizaba un trabajo fotográfico alrededor de la iglesia de Notredame,  Larrain había capturado una escena imprevista de la que sólo se dio cuenta al revelar el material.

Esta historia inspiró a Cortázar para realizar un cuento que lo tituló “Las Babas del diablo”. Publicado en 1964, el cuento narra la historia de Michel, un fotógrafo de París, que acaba de presenciar un asesinato sin saberlo. Sólo se da cuenta de ello, al ampliar el negativo en su laboratorio.



Esta dicotomia realidad / ficción que se mezcla a través de una imagen es lo que Constantine Manos explica en su conferencia en la George Eastman House en el 2010: transformar lo ordinario en extraordinario, lo real en surreal . 
En ese sentido Larrain al igual que Cortázar lo habían interpretado como Manos,  esa tarde en el café de Montmartre. Y ese legado, en parte mágico y maravilloso, es la materia prima irracional, imprevisible que tienen las instantáneas y, en definitiva, la street photography.
Un tiempo después, el director italiano Michelángelo Antonioni tomó la historia del cuento para realizar Blow-Up,  un film que marco otro punto de inflexión en los sesenta en la forma de narrar cine.

Clquear en la imagen para ver el video de una escena de Blow up (1966)

Cortazar ya nos dejó hace un poco más de un cuarto de siglo. Ayer, se nos fue Larrain y este es uno de los tantos legados de este gran fotógrafo chileno que quiero compartir con vosotros.
Un abrazo y hasta el viernes!!