Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

Translate

Mostrando entradas con la etiqueta José Manuel Navia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José Manuel Navia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de agosto de 2016

Solo hacer fotografía. Ni disparar, ni cazar, ni robar, ni pescar fotos

Agosto 2016 Cadaqués

El otro día, mientras caminaba durante un plácido atardecer en Cadaqués, realicé esta instantánea utilizando hiperfocal, una técnica que me permite moverme con agilidad y rapidez, pasar desapercibido y concentrarme sólo en la composición.


1956 Nueva York© William Klein

La anécdota no habría pasado a mayores sino fuera por lo que me dijo un rato después mi compañero de paseo:  “eso es un robado”. Y esta afirmación me molestó mucho porque me parece una manera despectiva de hablar de nuestro oficio.


Paris 1930 © Brassai

Luego al reflexionar un poco, me calmé y pensé que no lo hizo para molestarme.  Y llegué a la conclusión que esta forma de hablar sobre la fotografía urbana: cazar, robar, pescar está tan  enraizada en nuestra cultura que parece “natural” cuando no lo es. Y ese problema “lingüístico” trae simbologías negativas a nuestro proceder fotográfico en las calles. Y contra ello, debemos hacer un poco de docencia.


Estambul 2001© Alex Webb

Por eso, siempre que puedo intento debatir sobre estos temas porque no sólo disfrutamos de hacer  fotografía, también hay que referirse a ella de una manera distintiva y diferencial con respecto a otros lenguajes.  “Hacer una foto es intentar resolver un problema visual” suele decir Navia que de esto sabe mucho.


1969 © Garry Winogrand


Hacer una instantánea requiere no sólo audacia y coraje para acercarse a la gente; también requiere un poco de cultura visual para poder resolver que tipo de imagen uno desea realizar. Recuerden que todo está en nuestra cabeza, no sólo es práctica, sino conocimiento para llegar a realizar una foto. Y ese es el camino que le da dignidad a este oficio de ir documentando las calles de una manera lúdica y pacífica. 

Por eso, cuando hables conmigo, por favor no me digas que he hecho un robado; de esa manera no le darás la razón a los que desean no ver saludable a este tipo de fotografía.
Buen fin de semana!


Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

lunes, 6 de junio de 2016

Lugares donde no ocurre nada


Siempre me han gustado esos lugares donde parece que no ocurre nada. Espacios ajenos al ajetreo mundano, donde normalmente la gente no posa la mirada, lugares de tránsito que uno jamás recordaría haber pasado ni siquiera a través de una imagen.


© Lee Friedlander

Son como espacios no valorizados en donde, sin embargo, brotan ciertas fantasías o doy rienda suelta a la imaginación.


© Martin Kollar

Lugares donde hipotéticamente ha pasado tangencialmente alguna historia;  como si se tratara de la estela de un cometa o de su leyenda.


© Robert Adams

O donde seres anónimos depositaron alguna vez sus ilusiones, donde hablaron sobre sus problemas existenciales en esa rutina diaria que nos toca vivir.


© Boris Savelev

Siempre me quedo un rato, observando inmóvil, aquellos escaparates desiertos y me imagino la película del ajetreo diario comercial de gente y más gente,  anécdotas vitales secuestradas por el tiempo y el olvido.


© Sthepen Shore

Lugares que me transmiten la ausencia de actividad o de cosas y pienso en un paraíso perdido y allí radica, para mi,  el encanto decadente del lugar donde no ocurre nada.


© Navia

“Se podría hablar, por una parte,  de itinerarios, de ejes o de caminos que conducen de un lugar a otro y han sido trazados por los hombres” comenta Marc Augé en su libro Los no lugares, espacios del anonimato.


© Marcelo Caballero

“Por otra parte, - prosigue Augé -  de encrucijadas y de lugares donde los hombres se cruzan, se encuentran y se reúnen, que fueron diseñados a veces con enormes proporciones”.


© Robert Frank
Hasta pronto!


Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

lunes, 9 de noviembre de 2015

Efecto shibui

Cuenta el periodista Ashley Khan que cuando escucha Kind of Blue de Miles Davis “siempre me viene a la mente una fotografía de revista que recorté hace años, de unas hojas de arce asomando a través de una valla de bambú desgastada, con la leyenda:  Cuando la belleza alcanza una gran sutileza, los japoneses llaman a este efecto shibui…elegancia contenida".
Y el mismo autor explica que el término shibui no tiene un equivalente preciso en inglés o en castellano pero aclara que es como un efecto, no un atributo de una pieza musical o una imagen sino perteneciente al propio acto de apreciación.
Más allá de todas las reglas implícitas que tiene el lenguaje fotográfico, el acto de apreciación escapa a un análisis analítico y explora,  la intensa reacción emocional y complicidad entre una imagen y quien la observa. Un momento, más íntimo,  aparentemente azoroso e impredecible.
Y cada uno de nosotros entabla relaciones emocionales diferentes con las imágenes preferidas y en este post, quiero mostrar algunas que me produjeron ese “efecto shibui”.


© Sergio Larraín

Siempre vuelvo a esta imagen de Sergio Larraín que pertenece a su libro London. Es misteriosa, enigmática y cada vez que me hallo en algún lugar y hay neblina, me viene a la cabeza esta estupenda fotografía del gran maestro chileno.


de su libro Los Americanos © Robert Frank

Siempre que viajo y siento la libertad de la incertidumbre pienso en esta foto de Robert Frank. Me conmueve la infinitud que me transmite.



de su libro Gypsies © Josef Koudelka

Cada vez que pienso en la magia, en esos momentos un tanto esotéricos, me acuerdo de esta imagen de Josef Koudelka y quedo suspendido como esa bola en el horizonte.



Ruta 66, Albuquerque, Nueva México 1969 © Ernst Haas

No sé como explicarlo, pero siempre que me tropiezo con una luz especial, por ejemplo luego de una gran tormenta; me viene a la cabeza esta fotografía de Ernst Haas que sirve de inspiración en el color.


de su libro Pisadas Sonámbulas © Navia

Me reconozco en esta imagen de Navia como una presencia difusa que se deja llevar por los recuerdos junto al mar. Cada vez que la miro, me recorre una sensación de melancolía difícil de cuantificar.


© Henri Cartier Bresson

Que decir de esta imagen que conocí antes que a su famoso autor: Henri Cartier Bresson. Y como a muchos nos ha pasado, esta fotografía es como parte de mis mejores recuerdos de infancia. Y es algo que tampoco se puede explicar con palabras.


© Harry Gruyaert

Hay algo de esencia, de sugerencia, de huellas festivas que, muchas veces me llevan a esta imagen de Harry Gruyaert.  Es como una emoción contenida de alguna fiesta de pueblo que ya ocurrió o que ocurrirá. Algo también ligado a la infancia tantas veces perdidas.


En una ocasión, luego de escuchar una grabación del Concierto para la mano izquierda y orquesta de Ravel interpretado por Arturo Benedetti Michelangeli,  Miles Davis señaló que "cuando toca, lo hace como si no tuviera que volver a tocar esto nunca jamás". Y algo de todo ello, me pasa a mi como a todos nosotros cuando nos encontramos con esas fotografías que dejan un efecto "shibui" en nuestros corazones. Y esa virtud es parte del lenguaje de la vida.
hasta pronto!


Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

lunes, 22 de diciembre de 2014

No disparemos, hagamos fotografía


© Navia

“Los fotógrafos no disparamos, hacemos fotografías. Odio el término <disparo>. Las fotografías no se disparan. Los fotógrafos no somos cazadores. Las fotos no están ahí para ser cazadas. No nos están esperando y tampoco huyen de nosotros. No, no. Los que se crean eso están muy equivocados. Las fotografías están en nuestra cabeza”
Así señala José Manuel Navia en cualquiera de sus magistrales y educativas charlas y, la verdad,  es que tiene toda la razón.
Siempre que puedo, en mis talleres de fotografía, menciono esta frase, siempre tan acertada de este maestro de la fotografía española contemporánea.


© Navia

Y seguimos con más Navia. “Cuánto más seleccionemos y controlemos los elementos que aparecen en la imagen más nos encontraremos nosotros. La fotografía no tiene que ser la realidad. La fotografía tiene que ser fotografía. Un paso que os hará mejores fotógrafos es aceptar  que la fotografía no es la realidad ni tiene que serlo”.



En breve, tendré en casa, un buen ejemplo de todo lo que dice Navia;  tendré su último libro: Cuenca en la Mirada, un trabajo que condensa la mirada personal del autor con respecto a los últimos viajes de los trenes provinciales de Cuenca condenados a desaparecer en la provincia de Cuenca.


© Navia

Y puede ser un perfecto regalo para estas fiestas ya que Ediciones Anómalas (coeditor de este trabajo junto con la Diputación de Cuenca), te ofrece (hasta el 10 de enero) un descuento del 10 % al precio total del libro. Sólo tienes que escribir: 2015 como código de promoción cuando esté en tu carrito de compra.


© Navia
Hasta el miércoles, la navidad ya está cerca!





Si este post te ha parecido útil, cómprame un café!

lunes, 18 de marzo de 2013

Génesis de un buen proyecto: 42º C


Yo trabajo de atrás hacia adelante, no de adelante hacia atrás. Hago todo lo contrario de lo que hay que hacer en fotoperiodismo"


Todos los que sentimos pasión por la street photography sabemos que si no hay proyectos, el subgénero documental tiene los días contados.
También sabemos que es extremadamente complicado armar un proyecto street donde el único tema de la fotografía de calle es la calle misma,  y cada fotografía es cerrada, autonómica en lo compositivo que no persigue la idea secuencial de un fotoreportaje.
En este sentido, un proyecto con un hilo conductor street puede ser una ciudad, una calle o en el caso del fotógrafo Manolo Espaliú, la temperatura de su ciudad, Sevilla.

Sevilla © Manolo Espaliú


Así nació 42º C , un proyecto que en el 2012 ganó el premio Nuevo Talento Fnac de Fotografía.

Sevilla © Manolo Espaliú

Sevilla es una de las ciudades más calurosas de Europa. En verano, las temperaturas casi siempre se mantienen por encima de los 40 grados y ello provoca que la ciudad, durante las calurosas tardes esté desierta,  y sólo a última hora, en el atardecer, los sevillanos comiencen a emerger de la oscuridad.

Sevilla © Manolo Espaliú


Allí,  a esa hora y con esas temperaturas comenzó el trabajo de Espaliú.


Sevilla © Manolo Espaliú

“El trabajo surge casi de un mero ejercicio técnico y de observación – señala el fotógrafo sevillano a Xatakafoto - . Los que hacemos fotografía en Sevilla sabemos que su cielo es maravillo pero en verano la luz es muy dura y aproveché este inconveniente a mi favor”.

Sevilla © Manolo Espaliú

Espaliú se confiesa como un gran admirador del trabajo de Trent Parke y el tratamiento de sombras y luces crepusculares de sus fotografías lo inspiraron para realizar este proyecto.  

Sevilla © Manolo Espaliú


“La mayoría de las fotos están hechas desde el sol (no desde las sombras) y como había que aprovechar el poco tiempo de luz”.

Sevilla © Manolo Espaliú

Personas descontextualizadas, sombras amenazantes, devenir de rostros anónimos emergen como protagonistas omnipresentes de las calles de Sevilla.

Sevilla © Manolo Espaliú


Espaliú ha realizado talleres con destacados fotógrafos españoles como JoséManuel Navia o Cristóbal Hara. “Si Hara hubiera sido americano, sería una leyenda” confiesa el sevillano.
Hasta el miércoles!!

viernes, 16 de diciembre de 2011

Palabra e imagen: una combinación iniciática. Parte 2


A principios de esta semana había comentado con mucha alegría y emoción, el relanzamiento de una colección (Palabra e Imagen) por parte de La Fábrica, que había marcado historia en la década del sesenta y setenta del siglo pasado en España. 
La unión en un libro de dos amigos pero con diferente personalidad como son la literatura y la fotografía;  para mi,  es una combinación iniciática, una emoción primigenia.
Gracias a algunos comentarios,  como el de Ercanito , retomo esta reflexión y lo hago a través de unos párrafos extraídos  de un libro del fotógrafo de Magnum, Ferdinando Scianna titulado Las palabras y las fotos (2009). Y que me parece fundamental.


“Mi concepción de la fotografía - señala Scianna - se centra en la idea del relato y de la memoria. Lo mismo que sustenta la literatura. Esta consideración resulta provocadora para la deriva de la noción de fotografía en la cultura contemporánea. 

Fiesta Religiosa en Sicilia - 1965 Ensayo: Leonardo Sciascia - Fotografías: Ferdinando Scianna
La fotografía fue históricamente vivida y pensada como instrumento y testimonio. Sirvió para guardar nuestra memoria, la huella del tiempo que corre inexorable. Era escritura de la realidad.

Fiesta Religiosa en Sicilia - 1965 Ensayo: Leonardo Sciascia - Fotografías: Ferdinando Scianna
 Hoy ha mutado su concepto central. Se mira, se muestra y se usa la imagen fotográfica como cualquier objeto estético. Se exige un acercamiento a ella igual al que requiere un cuadro” concluye con cierto escepticismo o amargura, este gran fotógrafo italiano.

Fiesta Religiosa en Sicilia - 1965 Ensayo: Leonardo Sciascia - Fotografías: Ferdinando Scianna
Debo confesar que esta cita textual de Scianna me crea una gran incertidumbre de cara al futuro de la fotografía o para el ejercicio de fotografiar.
No es mi intención en este post reflexionar a fondo sobre esta dicotomía actual de ver la fotografía como un acto estético versus la fotografía como documento de una época. Las respuestas aún no las tengo.

Santiago de Compostela - Galicia - España ©  Navia
Pero si tengo algunas ideas y reflexiones con las cuales me identifico y que pertenecen a un fotógrafo con mayúsculas. Me refiero a José Manuel Navia que bien pueden abrir algunos caminos: 
“En definitiva, para muchos de nosotros,  la fotografía es y sigue siendo, ante todo, mirada, el ejercicio de la mirada. 
Y su resultado siempre es un rectángulo o cuadrado bidimensional definido por sus bordes, sea una cartulina o una pantalla. La fotografía contiene algo que se parece al mundo, pero no es el mundo, aunque pertenece a él. 
Y desde ese punto de vista, yendo ya a lo que se supone que es el motivo central de este artículo, el paso del soporte argéntico (por usar el término preciso adoptado en Francia) al digital es sin duda un cambio muy importante, pero acaso no tan sustancial como quisieran hacernos creer”

Un gran abrazo y buen fin de semana!!