Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

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lunes, 13 de noviembre de 2017

Ce n'est pas un document (Esto no es un documento)


(c) Marcelo Caballero.

Aún me sigue desconcertando ver, por ejemplo en cualquier shooping como algo habitual,  documentos visuales de la historia grande de la fotografía del siglo XX que “hablan” de otra cosa. No es nada nuevo lo que digo. Pero me sigue dando vueltas a la cabeza todo ello. Y digo “aún” porque me sigo aferrando a la idea de observar una fotografía como un documento visual que me lleva al pasado, a un momento histórico determinado o cotidiano de nuestras vidas como si se tratara del recuerdo de un perfume. Sin embargo, hay una cosa que comienzo a aceptar y eso me produce desasosiego:   la veracidad de la imagen se pone a prueba según el contexto y, no sólo por la multiplicidad de lecturas; sino por las ilusiones que producen. Y la sensación de pasado desaparece. Se construyen nuevas evidencias cada vez más alejadas del documento original.


No es lo mismo ver la foto del Che en un libro de Alberto Korda que verla en un bar.(c) Marcelo Caballero. Ponte de Lima, 2009


Este desasosiego que intuyó René Magritte a través de su serie “Esto no es una pipa”; o Marcel Duchamps y su artístico uninario; o Andy Warhol con sus latas de sopas Campbell; encuentra en el trabajo de Mike Mandel y Larry Sultan: Evidence (1977) la puerta pionera hacia la fotografía conceptual contemporánea que pone en “crisis” esa forma de mirar a la fotografía como un documento. Y según Joan Fontcubertadespués de 15 años de haber adquirido el libro sigo fascinado por la incerteza y desasosiego que me producen”. Un sentimiento que intento comprender para entender este hoy, de vivir en un tsunami de imágenes virtuales y que se merece una gran reflexión como la que encontré en El Beso de Judas del autor catalán.


Evidence. 1977


“Se trata de imágenes aséptica y obedientes de las convenciones del documento puro y duro, es decir, sin mayor aspiración que la de transmitir una información visual de la forma más clara y concisa, desprovista de cualquier tipo de impronta de <autor>” señala Foncuberta en la página 47 del libro. “Sin embargo, al escrutar el significado de estas fotografías, el más profundo surrealismo emerge de su banalidad radical”.


Evidence. 1977

Recordemos que Mandel y Sultan recopilaron fotografías que fueron usadas como documentos de evidencia por distintas organizaciones estatales americanas y al llevarlas a un libro con aspiraciones artísticas como Evidence ponían en duda la idea de documento exteriorizando sus ambigüedades internas. 
Algo de todo ello se estaría preguntando Korda sobre su famoso Che, si viviera en la actualidad


 Hasta pronto!


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viernes, 9 de marzo de 2012

Dos grandes miradas street. Parte 3: Esto no es una pipa


En los anteriores post hablé de Andrei Tarkovski y René Magritte como las principales influencias de los fotógrafos de Magnum, Gueorgui Pinkhassov y Harry Gruyaert  respectivamente y de sus miradas street.

Marruecos © Harry Gruyaert

© Gueorgui Pinkhassov
A raíz de sus trabajos, comenté también que me gusta pensar que la street photography transite por caminos personales pero que reivindiquen : 1) una fotografía no vaciada de contenido en el juego estético de la composición;
2) el valor de la fotografía como una finalidad y no como tema.
Y ahora me animo a agregar otra nueva reivindicación
3) que cuestione la relación entre la fotografía y las cosas (que se fotografien) basadas en la semejanza representativa.
Paso a explicar rápidamente porque llego a esto último. Quizás por esta imagen y por lo que se habló sobre ella.

La traición de las imágenes (Esto no es una pipa ) 1928 29 . Los Angeles, County Museum
A partir de esta obra de Magritte; el filósofo francés Michel Foucault le dedicó un ensayo (publicado en 1973) que tituló Esto no es una pipa. Ensayo sobre Magritte. Allí reflexiona con gran lucidez epistemológica sobre la débil ilusión que liga a las palabras (y la imagen) y las cosas que puede representar o representa. 

Según Foucault, el cuadro pone en duda la realidad en general de las cosas. En donde la representación y lo representado pueden ser dos elementos que hablen de cosas distintas sobre un acto que ocurre en la realidad o el que vive en cada uno de nosotros.
Algunos párrafos de este ensayo no tienen desperdicios y encajan como anillo al dedo con la evolución de este post.




En un pasaje el filósofo se refiere a la relación de la pintura y su representación y señala que " la concepción imitativa en la pintura encuentra posteriormente (en el siglo XVI) su inflexión más alta en Las Meninas de Velázquez: su representación del acto de la representación. En esta obra del gran maestro español, se pinta que se está pintando. Reflexividad del cógito cartesiano, racionalismo pictórico y construcción en abismo"

El Maestro de la Escuela 1954  - Magritte
"Dicha paita imitativa - ilusionista - sigue Foucault - encuentra la crisis en la pintura occidental del pasado siglo XX con el advenimiento vanguardista".
Por ello, desde mi punto de vista, pienso que el realismo mágico de Magritte, el expresionismo abstracto (Willem de Kooning, Rothko, etc) o el surrealismo fueron esas vanguardias que estimularon una mirada street diferente a partir de la década del '50 del siglo pasado, en grandes pioneros como Leiter, Haas, Metzker, Stettner, Harbutt, Herzog, Friedlander...y más adelante con Pinkhassov, Gruyaert, Webb, más cercanos a mis gustos documentalistas