Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

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lunes, 24 de octubre de 2016

Ver es leer


Ver es abrir una avenida de pensamiento más allá de la luz. 
Roberto Juarroz. Sexta Poesía Vertical 105

© Bernard Plossu

La llegada del otoño, de la lluvia y de una próxima velita más en mi calendario personal me hacen reflexionar sobre algunas cuestiones fotográficas que por tan sabidas que las tenemos, las obviamos y vale la pena "hablarlas" una vez más.





A través de una imagen, el mundo visible se llena de signos de escritura social,  de nuestra contemporaneidad.

© Melanie Einzig

Huellas del mundo interior del fotógrafo que marca su interés con su entorno. Hasta la elección de un encuadre vertical u horizontal señala las intenciones simbólicas que el creador visual intuye, husmea con su cámara.

© Serge Clément

Fragmentos visuales urbanos en donde se leen detalles de vidas azarozas, huellas de una  vivencia personal que se escabullen de los bordes de una fotografía.


© Vivian Maier

Y,  a su vez,   también muestra la distancia que mantiene el fotógrafo que bien puede definirse como filosófica. En ese sentido,  busca una separación para mirarles y comprenderles.


© Elliot Erwitt

Por ese mativo, los lee y entiende que la mejor cámara es su propio cerebro quien le da la capacidad cognitiva adecuada. Y el corazón manda, un plus imprescindible que cada uno maneja como lo desea. Personal e intransferible como también la lectura de una fotografía.


© Ruth Otkin

Al contrario de que dice Capa acerca de "que no te has acercado lo suficiente" a mi me gusta pensar que hay que saber mantener la distancia adecuada para captar la escena idónea según el momento.


© Joel Meyerowitz

 De esa manera, uno comienza a disfrutar de su propia libertad en comunión con la libertad del otro y entablar una interacción fructífera,  entre el fotógrafo y el "leer" su entorno.
Hasta pronto!



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lunes, 7 de febrero de 2011

Nadie acabará con los libros (y con la fotografía tampoco)


André´Kertész- El puente de las artes - París 1963

La íntima conversación que se establece entre el libro y la fotografía es como la relación entre dos hermanos que han crecido juntos con una gran pasión y respeto.
Y a título personal, a pesar de los cambios tecnológicos y los nuevos soportes informáticos, no hay nada más hermoso que leer o mirar ( en mi caso) un buen libro de fotografía sentado en el sofá de tu casa.
Son placeres que ninguna virtualidad puede reemplazar. A lo sumo, lo pueden complementar
Algo de todo ello, aparece en un diálogo muy intenso que entablaron Umberto Eco y Jean- Claude Carrière, en un libro publicado por Lumen el año pasado y que se titula justamente: Nadie acabará con los libros.
Un gran acierto de la publicación fue incluir al inicio de cada capítulo, algunas imágenes del fotógrafo húngaro André Kertész perteneciente a su ensayo fotográfico "El íntimo placer de leer"; exposición que se hizo en Barcelona en el 2008.


Recuerdo que durante esa exposición. en los pasillos del Espai Cultural de Obra Social Caja Madrid, las fotografías de Kertész fueron dispuestas en pupitres inclinados. Como si fuéramos (los visitantes) a leer un libro. “Entre la lectura y la fotografía hay mucho en común - decían los organizadores -  hasta en la forma de inclinarse”.

André Kertész - Nueva York - 1944
De esa manera junto con las imágenes del magiar, me introduje con curiosidad por las vibrantes páginas de este libro que recomiendo leer porque es didáctico, de fácil lectura y con un montón de referencias a grandes libros y reflexiones muy lúdicas.
Y quien mejor que estos dos intelectuales que se definen, a sí mismos,  como empedernidos bibliófilos.
Como me pasó con Rayuela de Julio Cortázar, en este libro se puede entrar por cualquier capítulo y no perder el hilo de la cuestión. El diálogo de estos eruditos permite a los lectores ir para atrás y para adelante como si se tratara de un frenético paseo por el pasado, el presente y el futuro de la lectura.

André Kertész - Biblioteca - París

“Resulta erróneo imaginar – señala Carriére –  un continente africano sin libros, como si los libros hubieran sido el signo distintivo de nuestra civilización. La biblioteca de Tombuctú (o Timbuctú) se fue enriqueciendo en el curso de su historia con las obras que los estudiosos que, desde la Edad Media, iban a ver a los sabios negros de Mali. Y portaban libros consigo como moneda de cambio y los dejaban allí”. (pág 108)
En otro apartado, Eco señala que el libro perdurará con las nuevas tecnologías. “Con Internet hemos vuelto a la era alfabética. Si alguna vez pensamos que habíamos entrado en la civilización de las imágenes, pues bien, el ordenador nos ha vuelto a introducir en la Galaxia Gutemberg y todos se ven obligados a leer”.

Pero por otra parte, el semiólogo italiano crítica la “aceleración” de las nuevas tecnologías que “contribuye a borrar la memoria”.
“Aún podemos leer un texto impreso hace seis siglos – señala Carrière - Pero ya no podemos ver una cinta de vídeo o un CD – ROM de hace apenas unos años. A menos que conservemos nuestros ordenadores en el trastero”. (pág 30)
En este sentido, el dramaturgo francés que (colaboró, con Luis Buñuel ) aporta una lúcida idea de lo que está pasando en la actualidad:
 “Estamos situados en la movilidad, en la mutabilidad, en la renovabilidad, en lo efímero, en una época en que vivimos siempre más…..Estamos condenados a ser eternos estudiantes” (pág. 60) debido al constante y heterogéneo flujo de información que brinda la Web.
La verdad es que no tiene desperdicios este simpático libro ni las fotografías de Kertész.
 Y para terminar quiero citar una frase de Hermann Hesse ( de los años treinta del siglo pasado) encontrada en sus páginas que ilustra y predice un poco el futuro del libro:

André Kertész - Hungría - 1915


“Cuanto más satisfagan con el tiempo ciertas necesidades populares de entretenimiento y enseñanza a través de otros inventos, más recuperará el libro su dignidad y autoridad…No hemos alcanzado todavía el punto en el que los nuevos inventos rivales, como la radio, el cine, etc,  descarguen al libro de esa parte de sus funciones que merecen la pena”.


Hasta pronto!!