Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

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miércoles, 18 de noviembre de 2015

Escasas gotas de cultura visual

En una entrevista reciente a Pedro Meyer, uno de los referentes más importantes de la fotografía en México, señaló algo que no me sorprende sobre la actualidad de la fotografía: “hoy todos somos fotógrafos, pero con una cultura visual escasa”
Desde mi punto de vista, parece una falacia que eso ocurra, en una época en donde lo visual está en su apogeo. Y comprendo la visión de Meyer que apunta ese escepticismo, especialmente al devenir visual en las redes sociales.
En este sentido, señala que “quizás el mayor problema de la comunicación es que no escuchamos para comprender sino que escuchamos para responder. Eso altera la naturaleza de las conversaciones. Si comparto una foto o un texto da lo mismo, no nos interesa el diálogo sino ganar puntos con el ataque o la ocurrencia”.
A mi me gustaría apuntar esa escasa cultura visual a través de los entusiastas de la fotografía y no en los que abusan de los “mensajes visuales” por las redes. Y allí también existe una disfunción.

de su serie: calle Serrano. Madrid © Gonzalo Juanes

Este año ha sido galardonado con el Premio Nacional de Fotografía © Juan Manuel Castro Prieto

Para los que incursionan en la fotografía desde hace rato o comienzan a incursionar en ello:  una idónea manera de educarse es mirar el trabajo de los grandes. Es una herramienta útil para entender ese sentimiento por escribir con la luz. Ningún manual de técnicas o de metalenguaje (como me gusta llamar a los libros que te explican fotografías) te transmitirá las emociones que solo una imagen puede transmitir. Y allí está el secreto de este oficio, su lenguaje intrínseco. Si aprendes a mirar a los grandes, tienes una buena parte de la cultura visual ganada.

© Nicolás Muller

Me gusta mantener viva la memoria colectiva de los grandes fotógrafos. Lo vengo haciendo desde el primer día en este blog. Espero que entiendan, mis expectativas. Deseo lo mejor para este degradado oficio y lo vemos a diario.
Por eso, quiero compartir con ustedes un video que es un verdadero manual de composición a cargo de un gran ojo como era Dziga Vértov y su película El hombre de la cámara con música de The Cinematic Orchestra. Espero que lo disfruten y observen con atención,  su narrativa documental.



Hasta pronto!


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viernes, 5 de junio de 2015

La calle de los perdidos

Si hay algún proyecto por el que tengo que recordar de la gran fotógrafa Mary Ellen Mark, fallecida hace muy pocos días, será por Streetwise.



Publicado originalmente en 1988 por la University of Pennsylvania Press, este libro condensa su experiencia vital con niños de la calle en Seattle a principios de los '80 del siglo pasado. 












Además, junto con su marido y director Martin Bell, realizó un documental que fue estrenado en 1984 y fue muy bien acogido por la opinión pública internacional que, gracias a ello,  tomó consciencia de tan conflictiva realidad en la cultura americana. 





Y como se viene el fin de semana, comparto con ustedes el documental completo y espero que sea bienvenido.




Buen fin de semana!



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lunes, 27 de octubre de 2014

Cuando la luz tiene movimiento

Desde que descubrí el trabajo del fotógrafo de Magnum,  Gueorgui Pinkhassov, mi visión fotográfica se ha ampliado gracias al estímulo de sus perspectivas, composiciones y audaces gramáticas visuales. Lo que me atrae y mucho del trabajo de Pinkhassov es su obsesiva y recurrente exploración de detalles mínimos, que se acercan a la abstracción donde la luz se erige como una protagonista excluyente. 



© Gueorgui Pinkhassov

Desde un tiempo atrás observo sus experimentos visuales con su móvil inteligente que publica en Instagram y su mirada no ha perdido ni un ápice de calidad. Al contrario, se sumerge en nuevas exploraciones que lo hace más vital, vanguardista.
Los dejo con un ejemplo de todo ello con el siguiente video:



http://instagram.com/p/ujTkYoGGaO/?fb_action_ids=758082570932481&fb_action_types=instapp%3Atake&fb_ref=ogexp&fb_source=other_multiline&action_object_map=%5B791616957564251%5D&action_type_map=%5B%22instapp%3Atake%22%5D&action_ref_map=%5B%22ogexp%22%5D&fb_collection_id=486228154733719&ref=profile



Recuerdo también, cuando en junio del 2012, se presentó en la galería Rita Castellote de Madrid,  un proyecto multimedia titulado “Crystal” que Pinkhassov realizó junto con José Bautista, un un prestigioso músico visual que en los últimos años se ha especializado, a través de Kansei Sounds, en la producción de proyectos audiovisuales creando también música y diseño de sonido para cada trabajo.
Este video es una verdadera joya y muestra un camino muy interesante de trabajo para el futuro inmediato.






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lunes, 4 de octubre de 2010

Ídolos de Barro

Era un adolescente ávido de cine cuando me tocó vivir de pleno, entre otras cosas, la censura de la última dictadura militar argentina. Desconocíamos la existencia de muchas películas(por razonas obvias) que luego, en democracia,  pudimos finalmente conocer.
La lista es extensa y excedería los límites de este post, se los aseguro.
Pero, de vez en cuando, se colaban por televisión algunas joyitas que valían la pena y doy por hecho que esos censores militares no tenían la menor idea de la profundidad semántica de las mismas y por eso circulaban. Creo yo.
Todavía me recuerdo,  en la cocina de mis padres, frente a un viejo televisor Westinghouse, concentrado en la pantalla observando a un enérgico Kirk Douglas vestido de boxeador, a punto de subir a un ring y decidido a ser el mejor púgil del mundo.
Esta escena que pertenece a la película El Ídolo de Barro (1949) retrata la vida de un hombre dentro de un contexto de corrupción e intereses que introducen a su protagonista en el ambiguo y ficticio camino de poder y gloria. Un clásico del cine hollywoodense.
Esas tardes de calor, televisión y militares me enseñaron a entender algunas pautas que siguen teniendo mucha vigencia.
Los medios masivos fueron y son grandes fabricantes de ídolos que luego de un tiempo (unos duran más que otros) finalizan hundidos en el fango y, en el mejor de los casos, terminan siendo grandilocuentes estampas en una camiseta que por unos euros adornan luego tu cuerpo para lucir en la calle o en alguna fiesta.
Ayer mientras paseaba por Girona, me llamó la atención lo que mostraba el escaparate de un local de ropa femenina que tiene sucursales por todo España. Y ello me hizo reflexionar sobre el valor de esos iconos creados por los medios que en su momento tuvieron cierta significancia social o por lo menos fueron estimulados o reconocidos por la industria cultural.

Girona - Catalunya
Como el boxeador Kelly ( Kirk Douglas), los Sex Pistols , los Jim Morrison son algunos ejemplos de ídolos de barro actual desprovistos de la significancia original, de los sueños que alguna vez tuvieron y como tantos otros más que con sólo sus nombres podríamos llenar un libro de 200 páginas.


Jim Morrison y la lengua de Andy Warhol - Girona - Catalunya
PD: aunque si me pongo a pensar, Andy Warhol no debe sentirse tan incómodo en un escaparate. Supongo que era su esencia.
Un gran historiador de arte, Marc Fumaroli señaló en Público.es que "a partir de los sesenta, del pop-art y de Warhol, EEUU descubrió que ya no necesitaba la referencia de la tradición artística europea y que en sus supermercados tenía todo lo que necesitaba para manejarse en el mundo del arte. La sopa Campbell en lata era el equivalente al David de Miguel Ángel. Descubrieron que EEUU no era inferior a nivel artístico. Así se alcanzó la igualdad democrática entre artistas: Andy Warhol, que era un decorador de escaparates, se convirtió en el equivalente de Miguel Ángel".
Hasta pronto!!