Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Pablo Picasso. Museo Reina Sofía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pablo Picasso. Museo Reina Sofía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de marzo de 2011

El fotógrafo de una calle de Londres

© Wolfang Suschitzky
Si Madrid posee en el Reina Sofía una sala dedicada a fotógrafos pioneros ( a mi entender) de la street photography actual en España; Londres, a través del Museo londinense, tiene una exposición (que estará hasta septiembre de este año) que muestra el trabajo de 59 fotógrafos urbanos desde 1860.
Los organizadores de la exposición señalan a través de su web, los motivos que los llevaron a realizar la muestra:  examinar la relación entre los fotógrafos, las calles y la gente que vive en ellos, y reflexionar sobre el lugar de la street photography en el Londres de hoy, con leyes antiterroristas y de privacidad cada vez más estrictas.

Wolfang Suschitzky



Y entre todos los fotógrafos que exponen, hay uno que me llamó mucho la atención porque dedicó gran parte de su vida a fotografiar tanto de día como de noche, los momentos fugaces de una emblemática calle de Londres: la Charing Cross Road.
Se trata de Wolfang Suschitzky, un fotógrafo austríaco que emigró a Inglaterra en 1934 y durante esos años, fotografió esta calle, conocida por sus antiguas librerías y musa inspiradora de un libro: 84 Charing Cross Road de Helen Banff y su adaptación cinematográfica en 1986 que contó con la participación de Anthony Hopkins, entre otros.






El fotógrafo vienés, durante esos años, trabajó para el reputado documentalista británico Paul Rotha y luego se convirtió en su director de fotografía en importantes films documentales británicos de mediados del siglo pasado.
Hoy, Suschitzky con sus 98 años a cuestas, aún camina y disfruta de su venerada y querida calle de Londres. “Durante aquellos años tuve mucha suerte, retraté una época que aún estaba invisible para los ojos de muchos”.



miércoles, 16 de marzo de 2011

Brassai también escribía...y muy bien

Guernica - Museo Reina Sofía - Madrid
Hace unos días, cumplí uno de mis grandes sueños: observar de cerca y con tranquilidad el Guernica. Para ello, ingresé al Reina Sofía bien temprano y así tuve unos minutos de silencio junto el genial cuadro de Pablo Picasso. Y en parte lo logré. 
Juro que destila tanto magnetismo que me quedé durante esos eternos minutos como paralizado. Y pasó lo previsible. Esa tranquilidad fue interrumpida por el griterío de un grupo de pequeños escolares que entraron despreocupados y sin previo aviso al salón. Y me despertaron de ese momentáneo lapsus.
No crean que les miento: observar tanto talento plasmado en una tela, tanta simbología me llevaron, sin proponérmelo, a la sensación de horror que se vivió durante esos desosegados días de guerra civil española. El arte en sintonía con una realidad subyugante. Impresionante.
Luego, más tranquilo y satisfecho, me fui a visitar la librería del museo que tiene una interesante sección de libros de fotografía y de arte. Y allí me compré un libro de Brassai.

Pero en este caso, no adquirí uno de sus clásicos e imponentes libros de imágenes. Me compré otro donde sus fotografías no son las protagonistas pero si su escritura y me permito decir que Brassai también es un gran narrador.
Al igual que el Guernica, Conversaciones con Picasso me transportó a una realidad específica: el contexto del gran pintor malagueño, la vida bohemia de Paris de mediados del siglo pasado.
Brassai con gran habilidad literaria y con el artilugio ficcional en forma de cartas, describe sus andanzas junto a su amigo pintor dentro de un precioso mosaico de época donde desfilan grandes artistas e intelectuales como Dalí, Matisse, Camus, o Sartre. Y también 53 fotografías, claro, pero que, en este caso, acompañan la lectura.
Originalmente publicado en castellano en 1966 , tuvo que esperar 35 años para ver una nueva edición y es la que tengo ahora en casa.


"Se centra todo en la flamifera fijeza de su mirada que taladra, subyuga, devora..." pág 47

"...sentado al lado de la inmensa estufa de largo tubo, comprada a un coleccionista" pág 64
 Lo que más me impresionó de este libro que recoge unos 30 años de amistad entre Brassai y Picasso, es el novedoso perfil que construye de este pintor, archiconocido por todos. Por ese motivo, vale la pena darle una hojeada. Hasta pronto!!