Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

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lunes, 11 de noviembre de 2013

¿La nueva Blow Up es sólo una cuestión fotográfica?

El sábado pasado me encontré en la videoteca del barrio con un reciente film de Wim Wenders que me cautivó de entrada porque observé en la sinopsis explicativa una clara analogía con Blow Up: un thriller dinámico,  psicológico, el personaje era un consagrado fotógrafo de modas, buena música. Y si a eso le sumamos Lou Reed, Dennis Hooper y Patti Smith, el cóctel sonaba explosivo.

También recordé que cuando se estrenó este film de Wenders en el 2008, pasó bastante desapercibida entre el gran público y fue maltratada por la crítica especializada que la consideró “muy pretenciosa” o “aburrida”.
Me refiero a Palermo Shootting que en su momento se presentó como el film más personal del gran cineasta alemán. Un thriller que habla sobre la vida y principalmente es una reflexión sobre la muerte. Desde mi humilde punto de vista: la Blow up actual. 
De hecho,( oh casualidad!!),  Wenders dedica el film al gran director italiano. 




Luego de verla, debo confesar que el film no me drefaudó, a pesar de algunos momentos muy excéntricos de narración visual. Me pareció tan onírico y existencial como la obra de Antonioni. 






Quizás, Wenders lo realizó de una manera más poética, metafísica.  Además, su reflexión sobre la muerte no estaba centrada en un asesinato (Antonioni) pero si en un camino ineludible, único al que vamos todos pero  que puede ser más soportable, si cabe esta palabra,  si se lo acompaña con amor. 
Ese es el mensaje vital del film y todo ocurre a través de la fotografía como un nexo neurálgico.







En ese sentido, me parece una peli genial desde mi punto de vista: bien montada desde un primer momento con unos impactantes juegos de fotogramas  y al final del largometraje, se muestran los mismos fotogramas pero con las fotografías que el personaje principal fue capturando a lo largo del film.




Además de descubrir una gran cantidad de buenos temas musicales de bandas como Velvet Underground, Portishead, etc,  que iba escuchando el fotógrafo a través de sus auriculares en sus vagabundeos fotográficos por Palermo (Sicilia); descubrí la pragmática cámara que usaba en la calle: la mítica Plaubel Makina 67 de medio formato. Observen la cámara en algunas escenas del film en el siguiente video.




“La película no es sobre el sentido de la vida, sino sobre la importancia de no perder la oportunidad de vivirla” señaló Wenders en un reportaje realizado por Neva Micheva. “Además es mi primer obra interactiva porque ésta existe en el ojo de quien la está viendo y le permite penetrar muy adentro de sí mismo. Si no, queda fría, misteriosa, un sistema cerrado”

Y la fotografía hace el resto, a través de una cámara, de un ojo, de un pensamiento. 

viernes, 16 de septiembre de 2011

La fotografía como una película



©  Dennis Hooper
Como lo hace habitualmente un street photographer, a principios de 1960 comenzó a llevar su pequeña cámara réflex atada a la muñeca derecha e iba a cualquier set de fiimación con ella. Ya llevaba una cierta fama en el mundillo del cine gracias a sus apariciones junto a su amigo James Dean en Rebelde sin Causa y Gigante y como dijo posteriormente: "estaba haciendo algo que pensanba que podría tener cierto impacto algún día. En muchos sentidos, son realmente estas fotografías las que me mantuvieron activo creativamente".
Así, con su cámara, Dennis Hooper comenzó a documentar todo lo que hacía con una precisión minuciosa y tuvo la suerte de estar en el lugar y en el momento justo:  en el epicentro de la agitación cultural de la intensa década de los sesenta del siglo pasado.

©  Dennis Hooper
Todo ese trabajo de años fue publicado hace poco por Taschen en un voluminoso libro titulado justamente: Photographs 1961 – 1967 Dennis Hooper y cuenta con dos ediciones: una normal y otra de lujo: una limitada de 1000 ejemplares que fueron firmadas por el famoso actor (fallecido el año pasado). Taschen señala en su sitio web que esa edición está agotada pero en Amazon las revenden a casi el doble de su precio inicial.  
Al hojear dicho libro, descubro a un Hooper curioso, inquieto y apasionado por una fotografía que, en definitiva, la entiende como una película, imbuida de amigos famosos y episodios increíbles y extravagantes. Así desfilan personajes del ambiente del art pop liderado por Andy Warhol, episodios de la lucha de los derechos civiles con Martin Luther King a la cabeza, rutas y más rutas, hippies y grandes del mundo del espectáculo de entonces.



Una época del cine en la cual él fue un gran protagonista y en donde tuvo la suerte de dirigir e interpretar un film que cambió la forma de pensar de una generación que estaba harta del camino americano. Me refiero a Easy Rider.



Buen fin de semana para todos!! un abrazo grande!!