Miradas Cómplices constituye un laboratorio de ideas, de reflexiones fotográficas e imágenes que, quizás, encuentren vuestra complicidad.

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miércoles, 6 de julio de 2011

Historia de una fotografía: la señora Helena

A veces, una imagen te regala preciados momentos o es un disparador de sensaciones encontradas. Pero también te revela, a través de intrincados y azarosos destinos, historias mínimas que resultan tan gratificantes que me confirman que vale la pena seguir en este camino de la fotografía.
Algo de todo ello me ocurrió  a partir de la instantánea que muestro abajo y la historia que salió de ella.


Passeig del Born - Barcelona © Marcelo Caballero
 Esta imagen encontrada,  en mis tantos paseos sin rumbo,  por Barcelona;  no habría visto jamás la luz si no fuera porque fue publicada en su momento en mi galería de Calle 35. Y tiempo después la gente del Grupo de Fotografía de Argentona  la utilizó para armar trípticos y  tarjetas de publicidad sobre la exposición del colectivo de street photography en el festival del mes pasado.


Durante las salidas fotográficas, uno de los alumnos del curso, el fotógrafo Manu Mart observó la imagen del cartel y dijo: ¡ a esa mujer la conozco, es una persona muy querida en el Passeig del Born!
Quiso el destino que allí se revelara el doblez de esa imagen. Así, de una manera fortuita, me enteré que la mujer que escucha tan atentamente al músico se llama Helena y tiene 85 años. Y es una habitual cliente del Bar Mudanzas ubicado en la calle Vidriera 15 al lado del Passeig del Born.
Pero lo interesante de todo esto es que en muchas ocasiones concurre al bar a altas horas de la noche!!
Manu me contó todo esto gracias a que su novia trabaja allí a esa hora. Resulta que Helena va a tomarse un café con leche a las dos de la madrugada creyendo que es la tarde. Tengo que aclarar que la anciana tiene algunas pérdidas de memoria propios de su edad.  Y la historia se repite cada vez que va:  se acomoda junto al mostrador y cuenta sus anécdotas. Y  lo duro que era su vida cuando era pequeña. 
Helena no podía ir a la escuela porque tenía que vender  diarios por la vía Laietana para subsistir con su familia. Sin embargo el trabajo fue mejorando y cuando se hizo mayor, su padre le puso un pequeño kiosco de revistas cerca de la Plaza Urquinaona. Y ella vendía sobre la mesa, los periódicos del día. Y debajo, los  “malos para los antifranquistas”. Dentro de viejos periódicos, ella camuflaba información no oficial. Y parece que nunca tuvo problemas.

El fin de semana pasado, Helena volvió al bar y se encontró con mi fotografía que tan gentilmente se la ofreció Manu. ¿ que quieren que les diga? Me emociona saber que ella se puso feliz al verse en esa tierna imagen.

© Manu Mart 

© Manu Mart
 Luego hizo algunos comentarios sobre la instantánea:  “Me habría gustado estar un poco más derecha" o " se nota que cuando escucho música me olvido de este mundo”. 


© Manu Mart
Terminado el café con leche, se puso la imagen bajo su brazo y se fue a su casa. Y prometió una y otra vez que la pondría en la mesita de su living de toda la vida:  “justo enfrente de la silla en la que su hija se sienta cuando va a verme”. 

© Manu Mart

Gracias por brindarme todos esos hermosos detalles de la vida de Helena, Manu!!
Y a todos, nos vemos el viernes!!

30 comentarios:

  1. Preciosa historia, Marcelo. Y qué grande es la fotografía y las vidas que hay detrás.

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  2. Me ha encantado poder ayudarte Marcelo, me siento muy orgulloso de haber participado en esta historia.

    Como dice Rafa, qué grande es la fotografía.

    Gracias otra vez, y felicidades!

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  3. Es verdad, Rafa. cuando ocurren estas historias piensas que la fotografía es lo mejor que te ha pasado. Gracias!

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  4. Me alegro que le haya gustado, Juanjo!! y gracias tambien..

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  5. Es mutuo el orgullo y que hermosa es la fotografía!! gracias a ella puede conocer algo de Helena y tambien de ti!! gracias

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  6. Grande y tierna historia... A veces la fotografía nos da estos regalos de conocer vidas que de otra manera no llegaríamos ni a saber de ellas. Quedan tantas por contar...
    Felicidades a los tres.

    Salud!

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  7. Si, Mingo..quedan tantas historias para contar que bien vale la pena intentarlo, por lo menos con algunas cuantas. Yo ya tengo una!!
    Un abrazo a ti y a Cantabria!!

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  8. Estos momentos son por los que vale la pena hacer lo que hacemos.
    Emotiva historia.
    Un abrazo

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  9. Claro, Jan coincido plenamente contigo. Un abrazo!

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  10. Que bonita historia, Marcelo.
    Muchas gracias, por compartirla!!!

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  11. Aveces el Mundo ademas de pequeño, resulta amable. Gracias por la sonrisa.

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  12. Muy emotivo, linda historia y una entrada original, una sinfonía con Manu Mart!

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  13. Carles Martínez Davó6 de julio de 2011, 18:55

    Tierna historia... La señora Helena pertenece a una generación para la que, mayoritariamente, no ha habido la posibilidad de guardar los recuerdos familiares en fotografías. Ése es un buen regalo. ¡Enhorabuena!

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  14. La foto es estupenda... y la señora, enternecedora. Enhorabuena

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  15. Qué bonita y tierna historia. Enhorabuena por haberla vivido, Marcelo.
    Saludos.

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  16. Ese es el mejor comentario, Manel!! muchas gracias

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  17. me gusta lo de la sinfonía, Ariel!! sonó linda, es verdad. Gracias!!

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  18. Me alegro que te haya gustado la foto y la historia, Paco. Un abrazo grande!!

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  19. Gracias y saludos para ti también, David!

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  20. Es verdad, Carles. Gracias por tus comentarios!

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  21. Una historia preciosa!!! Incluso me he emocionado mientras la leía!

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  22. ¡Qué bonita! Me emocionó la foto, la historia y la señora...

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